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Eduardo Frei "desclasifica" al Gobierno de Piñera en exclusiva con Cambio21: "Los conflictos de interés es una nueva forma de corrupción", "han engañado a la gente con la reconstrucción", "cuando me llaman antipatriota me recuerdo de las épocas oscuras"
Por Oscar Reyes
En realidad, parece "candidato presidencial".
Mantiene una agenda numerosa tanto en su región, en Santiago y en Valparaíso, en el Congreso o donde lo inviten para conocer su actual rol.
Es el más duro opositor al Gobierno de Piñera. "En la derecha, me dicen que estoy picado por la elección. Pero lamentablemente para los chilenos, todo lo que dijimos en la campaña se ha ido cumpliendo negativamente. Y no me voy a quedar tranquilo y callado" nos dice de entrada el senador Eduardo Frei en el living de su casa santiaguina de la calle Baztán.
Y no espera preguntas para criticar a "la nueva forma de Gobernar": conflictos de interés, intolerancia gubernamental, clima beligerante del mandatario y sus ministros, "se insulta, se descalifica y después nos hablan de unidad nacional".
Y para él lo más grave: No se está cumpliendo ningún compromiso de campaña. Es Frei, en su versión 2.0...
¿Qué piensa usted cuando lo tratan de antipatriota?
Me recuerda las oscuras épocas pasadas. Primero nos decían antipatriota, después decían que había que silenciarlo y después se decía que hay que eliminarlo. Yo creo que esos tiempos no pueden volver para Chile y hemos visto muchos síntomas en el gobierno de esa situación.
¿Cómo cuáles?
Por ejemplo esta semana hemos visto al Presidente presentar la encuesta Casen sobre la pobreza en forma agresiva y menos de 24 horas después, pide una cadena nacional para llamar a la unidad nacional con otro lenguaje. O sea en dos días se cambia absolutamente la forma y la postura.
Hemos visto a un ministro del Interior que nos dice antipatriotas porque no hemos votado un proyecto. Y ese mismo día del "antipatriota" participamos en el recuerdo del General Prats y yo pedí y solicité que sería una burla incluir en el indulto a personas que han cometido violaciones a los derechos humanos. Inmediatamente fui descalificado. Me dijeron que estaba fuera de tiempo, que estaba molesto, que estaba "picado".
Resulta que dos días después, el Ministro del Interior, el mismo que nos calificó de antipatriotas, va al Congreso y dice dos cosas muy graves: primero dice que la Iglesia no tiene autoridad para meterse en este tema, porque este tema es político, no es un tema religioso y todos sabemos lo que ha representado la Iglesia Chilena sobre todo en las épocas más duras. Y además agrega una cosa y dice otra a titulo personal... No soy partidario de ningún indulto.
Con este lenguaje, ¿Usted ve intolerancia en el Gobierno?
En cada cosa que nos vamos metiendo como parlamentarios, estamos viendo esa intolerancia. Otro ejemplo que puedo dar. Esta semana en la Comisión de Constitución y Legislación que preside Soledad Alvear se quita del proyecto el voto de los chilenos que están en el extranjero. Se elimina, entonces, se deja solamente inscripción automática, voto voluntario Y el voto de los chilenos en el exterior, fuera...
En la campaña todos dijimos que eso se iba a mantener y se iba a pedir el voto de los chilenos en el extranjero, o sea, hay una diferencia tremenda en lo que se dice y lo que se hace. Hay un clima beligerante. Yo he usado la palabra crispación. En España usan esta palabra: la crispación de la política
A la luz de estos hechos, ¿El Gobierno es responsable de estas actitudes que usted dice, descalifican a los opositores?
Yo creo que el Gobierno es muy responsable. En el momento que se ha crispado la discusión. En un momento en que se insulta y se descalifica y lo más notable es que no solamente con la oposición. Lo dice la propia prensa de ellos: parlamentario de Renovación Nacional (Allamand) se le cita para que no hagan críticas al Gobierno.
El mismo Presidente tiene un enfrentamiento cara a cara (con el senador UDI Hernán Larraín) como dijo el medio de ellos (nota de la Redacción: El Mercurio) en La Moneda por que pidió que el Presidente no siguiera participando en Colo Colo. Y el otro socio de Colo Colo es el Director de Chiledeportes. O sea porque hay conflicto de interés. Ya no solamente se agrede a la oposición sino también con ellos mismos, con sus propios parlamentarios
Con el nivel de concentración de medios de comunicación ¿Usted piensa que el Gobierno plantea una verdad oficial?
Aquí hay una verdad oficial. El que se separa de la verdad oficial es inmediatamente insultado y descalificado y eso nos lleva por un pésimo camino.
Le voy a dar otro ejemplo: ellos dijeron que nosotros le negábamos la sal y el agua al gobierno en el proyecto de reconstrucción y de financiamiento a los cuatro años del gobierno. Siempre han engañado a la opinión pública diciendo que este proyecto es sólo para financiar la reconstrucción. No. Es para financiar los cuatro años del gobierno y de hecho la cifra que piden son 9400 millones de dólares para financiar el programa de gobierno y solamente 8400 más o menos para la reconstrucción que está absolutamente financiada.
El royalty es un tema vital para la lucha política de ustedes. ¿Porqué se han opuesto tenazmente a aprobar el Royalty?
En ese proyecto de reconstrucción también metieron el tema del impuesto a la minería mal llamado royalty. Dijimos siempre: estudiémoslo aparte, planteemos un impuesto a aquellos recursos naturales no renovables que en todo el mundo se están discutiendo. Por ejemplo, en Australia cayó el primer Ministro. Hoy hay una primera Ministra y negoció con todas las empresas internacionales un royalty del 30 por ciento. Y eso que se discute en Australia, ¿no se puede discutir en Chile?, ¿no se puede hablar entonces porque nos acusan de antipatriotas?.
Veo en su raciocinio un aspecto sombrío del futuro. ¿Usted cree que es grave esta situación?
Estamos en una situación muy delicada y muy compleja que no es buena para el país. Aquí se votan los proyectos. Esta semana votamos tres proyectos del gobierno, aprobados por unanimidad en el Senado y los tres proyectos venían de la época de la Presidenta Bachelet.
Por ejemplo, la devolución del impuesto del diesel para los transportistas, un tema de capacitación para los trabajadores en función de la crisis que tuvimos el año pasado y que ahora se está aplicando en el terremoto. Los proyectos son exactamente iguales a los que presentó la Presidenta Bachelet y que fueron aprobados. Entonces no es que estemos negando la sal y el agua. Lo que estamos diciendo es que discutamos cada cosa en su mérito y no descalifiquemos a aquel que piensa distinto.
Usted es Senador de una región. ¿Cómo le afecta el tema del financiamiento sobre todo ahora que anunciaron recortes en esos presupuestos regionales?
Me preocupa mucho el tema de las regiones. Yo he dado la cifra en la región de Los Ríos que el presupuesto global de la región se bajó en cuarenta mil millones de pesos. En la región de Los Lagos que también represento, se bajó en sesenta mil millones de pesos.
Le pedimos insistentemente al Ministro de Hacienda que devuelvan esos fondos. Están paralizando las regiones no se ha regulado ningún proyecto nuevo, hay altas tasas de desempleo y no estamos de acuerdo con las reasignaciones. Está bien los primeros días del terremoto pero ya han pasado cinco meses y no se le devuelve un peso a las regiones.
En todas las regiones del país ha pasado lo mismo. A los únicos que se le ha quitado la sal y el agua es a las regiones de Chile y que es lo que pedimos: el impuesto de primera categoría pónganlo por los cuatro años, usen fondos que Chile tiene en el extranjero usen los fondos del cobre. El Ministro de Defensa, en la Cámara de Diputados reconoció que el Estado tiene depósitos que maneja el Ministerio por más de 5 mil millones de dólares del 10 por ciento de las Fuerzas Armadas. Que se saque la plata que se tiene que invertir en las Fuerzas Armadas y en esos montos hay mil, dos mil o más millones de dólares más que se pueden usar perfectamente.
Pero hay varios temas que le preocupan ¿Qué es lo que más agobiante ahora? ¿Los conflictos de interés?
Parece que hemos vuelto a la época de la verdad oficial. Lo que más me preocupa es la concentración política, económica y de medios de comunicación que existe en la actualidad. En el tema de los medios es preocupante: hace poco se suscita el tema de la Intendencia de Valparaíso. Y ahí se hace un gran escándalo de corrupción.
Y obviamente estamos por terminar esa corrupción y que los Tribunales hagan la investigación completa. No vamos a amparar a nadie.
Pero simultáneamente se producen situaciones similares por ejemplo en varios municipios que maneja la derecha y eso no es motivo de prensa, de escándalo, se oculta, no se informa.
Y siguen los conflictos de interés y Piñera sigue sin vender Chilevisión.
Han pasado siete meses y no se ha sabido nada más. ¿Qué ha pasado con el conflicto de interés en el Ministerio de Obras Públicas? O en el Ministerio de Telecomunicaciones, o en la Subsecretaría de Telecomunicaciones o en Intendentes que están con conflictos de interés permanente o en la Fiscalía Nacional Económica, entonces por qué no se dicen estas cosas, también.
¿Usted cree que los conflictos de interés también es una incipiente corrupción?
Exactamente. Los conflictos de interés, también es corrupción. Digámoslo con todas sus letras. Si estamos dispuesto a investigar algunas cosas entonces investiguemos todo y que se diga de una vez por todas que estamos frente a situaciones de muchos conflictos de intereses que no se quiere resolver, que es parte de la normalidad de este gobierno.
Se dice no importa el tema de los negocios y la política. La derecha dice que cuando se votó por el gobierno, todos sabían esto. Eso no es un argumento. Aquí hay que aclarar los conflictos de interés, que son demasiados. Por lo tanto, mi conclusión es que estamos en un momento difícil, en un momento complejo y esto es malo para la democracia chilena. Harto habíamos avanzado para mejorarla.
¿Cuál es su opinión sobre el informe de la Encuesta sobre pobreza, Casen?
En estos días se da la encuesta Casen con gran pompa y con gran descalificación. Y a las 24 horas se cambia el discurso y comienzan todos los debates sobre la encuesta, Hace más de un año había un informe de todos los organismos internacionales que decían que la pobreza iba a subir en el mundo y en América Latina producto de la crisis internacional. Aquí se aplicaron políticas sociales, se redujo el impacto. Sino hubiéramos aplicado esas políticas habríamos aumentado la pobreza no en un punto y medio habríamos aumentado en dos, tres, cuatro puntos.
Pero además hay denuncias claras o explicaciones o visiones técnicas con respecto a como se hizo la encuesta, como se fijó la canasta básica.
¿Por qué hay voces dispares en la propia derecha donde le dicen a Piñera, no politizar el tema de la pobreza?
Vuelvo al caso. Parlamentarios de derecha, destacados dirigentes de derecha, dicen no politicemos la pobreza en la encuesta Casen. Entonces creo que en cada tema que entramos tenemos este conflicto, esta violencia, esta descalificación a la oposición.
Hay que entender que el gobierno y el país es de todos, nosotros somos oposición y tenemos el derecho a hacer nuestros comentarios, pero aquí no puede haber una verdad oficial. Si seguimos por ese camino vamos a seguir en los conflictos, no vamos a resolver el problema de la pobreza, vamos a seguir incrementando las diferencias.
Pero también quiero señalar que no vaya a ser cosa que esto se preste para que el gobierno vaya a anular programas sociales que ayudan a miles de personas a salir de la pobreza. Entonces todo esto nos lleva a pensar que tenemos que perseverar en nuestras opiniones, ser claros frente al país y frente a la opinión pública, porque esa es nuestra responsabilidad.
En enero los chilenos a través de su votación nos dijeron que estuviéramos en una oposición democrática y ese rol lo vamos a cumplir, es un rol fiscalizador y vamos a pedir que se cumpla el programa de gobierno que se paguen el post natal de seis meses que se rebaje el 7% de los jubilados, esos son los compromisos de campaña que hoy día no se están cumpliendo.
¿Usted cree que hay una persecución en contra de la ex Presidenta Bachelet y de los otros Gobiernos de la Concertación?
Es evidente que hay un afán por desprestigiar a los gobiernos anteriores, los de la Concertación y especialmente al gobierno de la Presidenta Bachelet. Porque cuando la persona encargada del segundo piso de La Moneda cita a parlamentarios de la derecha para entregar “dossiers” de personas, de instituciones es persecución. Y ese no es el rol del segundo piso de La Moneda. El rol fiscalizador lo tiene la Cámara de Diputados y quien lo ejerza. Pero que esté la jefa del equipo del segundo piso del Presidente transformado en una verdadera caza de brujas, no nos parece conveniente.
Si hay algún acto irregular, están los tribunales. Que se investigue todo y no estamos dispuestos ni aceptamos tapar nada. Pero si queremos discutir esos temas, también analicemos los conflictos de interés, que son muchos más millones de dólares que los miles que están mostrando.
En otro tema vigente. Los indultos que a usted no le agradan. Si hubiera una decisión de indultar, la norma o la regla dice que es para una persona sobre los 80 años y con una enfermedad grave o terminal. Y ahí, el primero sería Manuel Contreras...
En esa materia hemos manifestado nuestra opinión clara. No puede existir indulto a aquellas personas que han estado relacionadas con violaciones a derechos humanos y eliminación de personas o desaparición. Todavía hay personas que están desaparecidas. Imagínese que se indultara a las personas que recién están ingresando por el caso de Prats. Sería una burla para aquellas personas que todavía no saben el paradero de sus familiares. Entonces el gobierno ha entrado en conversaciones con la Iglesia para establecer un indulto bicentenario. Lo único que nosotros pedimos que nadie que esté vinculado a violaciones de derechos humanos pueda ser indultado.
Rodrigo Castro, "No se le puede echar toda la culpa a la crisis"
Por: Fernando Vega
Rodrigo Castro, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo, lleva años estudiando la pobreza. Aquí analiza los resultados de la Casen: destaca el efecto inflación y propone un cambio en el enfoque de los planes sociales.
-¿Le sorprendió esta alza en los niveles de pobreza?
-En parte me lo esperaba, por tres razones: aumento del costo de la canasta básica de alimentos, que permite calcular la línea de indigencia y, por tanto, determina la línea de pobreza; la crisis financiera internacional y la baja efectividad de las políticas sociales (ejemplo: Chile Solidario, Orígenes, etc.).
-¿Cuánto influye la crisis en los resultados?
-No se le puede echar toda la culpa. Hay que recordar que la crisis asiática fue más severa y prolongada. Esto causó un impacto significativo en el mercado laboral. En esta última crisis ocurrió algo diferente. El mercado laboral respondió distinto. El impacto fue más acotado y no se tradujo en aumentos significativos en la tasa de desempleo. Ahora bien, hay una razón más importante que la anterior y que explica el aumento en la tasa de pobreza: Chile y muchos otros países vivieron un rebrote inflacionario entre el 2006 y 2009.
-¿Qué efectos tuvo dicho brote inflacionario?
-El alza en el precio de los bienes, especialmente de los alimentos, redujo drásticamente el poder adquisitivo de la población de menores recursos, haciendo que muchas personas que habían logrado superar la línea de la pobreza, cayeran por debajo. La inflación se transforma así en un factor clave en el grado de vulnerabilidad de las familias más pobres. Hasta ahora, una causa decisiva por la que muchas familias caían en la pobreza era la pérdida del empleo. Sin embargo hoy caen en esa situación aun cuando el jefe de hogar continúe trabajando.
-¿Cómo se combate a la inflación?
-La política más efectiva para enfrentar esta situación es aumentar transitoriamente la transferencia de dinero en efectivo a los más pobres. De esta manera se logra que los hogares más pobres ajusten su presupuesto a los precios relativos. Asimismo, a largo plazo, estas transferencias ofrecen los incentivos correctos a los productores de alimentos para aumentar su producción.
-¿Cuál es su balance de las políticas sociales?
-Un tercer elemento y que lo planteo como hipótesis tiene que ver con la eficacia de las políticas sociales. La experiencia de la década de los 90 nos decía que la caída de la pobreza se asociaba a un efecto crecimiento que era parejo a lo largo de la distribución de ingresos. Asimismo, el cambio en la desigualdad de ingresos se origina en desarrollos que tienen lugar en el mercado laboral y en las variables demográficas y es probable que parte de los cambios en esas variables refleje el impacto que la política social tiene sobre la acumulación de capital humano, social y productivo. En cambio, entre 2000 y 2006 la reducción de la desigualdad permitió la disminución en la tasa de pobreza (Larrañaga y Herrera, 2007). Si esta tendencia se mantuvo entre 2006 y 2009, el aumento de la pobreza se explicaría por un bajo o nulo impacto de la política social, que no logra contrastar los efectos de crisis e inflación antes descritos. Cabe destacar que las transferencias monetarias del Estado son demasiado pequeñas y no tienen mayor incidencia en los niveles de pobreza y desigualdad.
-¿De no mediar el plan anticíclico habría sido peor?
-El concepto central de la regla de balance estructural es que la política fiscal se guíe por factores de largo plazo. En el caso de nuestro país, los principales que se consideran son el PIB de tendencia y el precio del cobre de largo plazo. Dada cierta estabilidad en estos valores, la regla lleva a que naturalmente la política fiscal sea contracíclica, es decir, expansiva en periodos en que el PIB está por debajo de su potencial y viceversa. Desde esta perspectiva, fue completamente ajustado que la política fiscal para 2009 (un año en que la economía creció muy por debajo de su tendencia) haya sido expansiva. El otro tema es cuán expansiva debía ser. Aquí incide con fuerza la otra variable clave en la determinación del balance estructural: el precio del cobre. Para 2009, el ajuste del precio del cobre de largo plazo fue sustancial, lo que permitió un salto adicional del gasto público por sobre el efecto cíclico. La pregunta es si este salto en el precio del cobre de largo plazo fue congruente con la realidad estructural de dicho metal en el mercado. Más aún, es evidente que en estos periodos más que nunca se esperan fuertes señales de austeridad de las autoridades, en cuanto a evitar gastos superfluos o que no necesariamente llegan a los sectores que más lo requieren. La evidencia anecdótica hasta ahora encontrada en diversos ministerios que muestran un mal uso de recursos, una falta de focalización y eficiencia de distintos programas señala que el plan anticíclico tuvo un bajo impacto.
-¿Debe haber cambios en los planes sociales?
-Un ejemplo de la necesidad de revisar la eficacia y eficiencia de muchos programas sociales es la experiencia del Chile Solidario. A la fecha ha ingresado a Chile Solidario un número bastante mayor de familias que las 225 mil originalmente estipuladas. Ello junto a los antecedentes disponibles sobre los resultados de la política ponen de relieve la pregunta respecto de su destino futuro. Las insuficiencias del diagnóstico inicial ponen en duda la pertinencia del modelo de intervención, así como la falta de eficacia en algunos de los componentes de la política aconseja una revisión sustantiva de aquéllos. Por otra parte, ha habido desarrollos relevantes en el período que media entre el diseño de Chile Solidario y el tiempo presente, que modifican el contexto de la política. La innovación quizás más importante es la entrada en escena de transferencias monetarias cuyos montos y cobertura son significativamente más elevados que las existentes en el 2002. Éste es el caso del sistema de pensiones solidarias y del futuro ingreso ético familiar (que podría incluir subsidios existentes, pero reajustados en su monto). Estas transferencias pueden significar por sí solas la reducción de la extrema pobreza a niveles muy bajos, en cuyo caso no sería necesario tener otra política que persiguiera igual objetivo. Se requiere una discusión y definición del concepto de pobreza que se quiere superar y que define el objetivo del Chile Solidario.
-¿Qué enfoque deberían tener esos planes sociales?
"Se hace necesaria la búsqueda de programas sociales cada vez más cercanos a las personas y familias necesitadas, que los ayuden a mejorar sus habilidades y competencias para trabajar, como la educación de calidad, capacitación, programas de microemprendimiento".
-Se hace necesaria la búsqueda de programas sociales cada vez más cercanos a las personas y familias necesitadas, que los ayuden a mejorar sus habilidades y competencias para trabajar, como la educación de calidad, capacitación, programas de microemprendimiento. En el escenario actual, éstos competirán con las presiones de diversos grupos sociales, que demandarán mayores beneficios universales, donde los más pobres rara vez son escuchados. Cuando todavía más de 3 millones de personas continúan viviendo en la pobreza, no debemos olvidarnos de focalizar la acción pública en quienes más lo necesitan, en especial si se sabe que esta tarea es de largo aliento. Avanzar hacia un gran sistema de protección social, dirigido desde el Estado, tal vez no es lo que los más pobres requieran, sino más bien acciones concretas, cercanas a su realidad, destinadas a mejorar y hacer más eficientes los servicios sociales que requieren dichas personas, para ayudarles a igualar oportunidades con el resto de la población y eliminar las brechas que actualmente existen.
-¿El aumento del gasto social se tradujo en la solución de los problemas?
-El gasto social se ha más que duplicado a contar de 1990 y a través de una enorme cantidad de recursos aún no se ha dado solución a muchos de los problemas que aquejan a los más pobres. Debiera cuestionarse entonces si el diseño y la gestión de los diversos programas sociales son los más apropiados. Otro aspecto relevante en el diseño es la falta de vínculos entre los distintos programas que pretenden beneficiar a la misma población. En la mayoría de los casos se estructuran y diseñan en el nivel central en los respectivos ministerios, sin una visión integral del problema. La falta de evaluación de impacto, seguimiento y control de los programas es otro elemento que se echa de menos.
-¿Se puede hablar de un real retroceso en la lucha contra la pobreza, si se analizan otras variables sociales como educación o salud?
-No se puede hablar de un retroceso en la lucha contra la pobreza. Se puede desarrollar una metodología para estimar el tiempo efectivo de salida de la pobreza y la tasa mínima necesaria de crecimiento para erradicarla en un periodo determinado de tiempo. Por un tiempo muy prolongado, cerca del 80% de la reducción de la pobreza en Chile se ha explicado por el crecimiento económico. Es decir, de manera paralela al enriquecimiento de una nación se pueden observar reducciones en la proporción de pobres. Por lo tanto, la generación de diferentes escenarios de crecimiento resulta fundamental para evaluar sus efectos en la pobreza. Un indicador clave para esta evaluación es el tiempo de salida de la pobreza; es decir, el número de años que tomaría a una parte de la población salir de la pobreza bajo ciertas condiciones de crecimiento y distribución del ingreso. Si Chile crece a una tasa promedio de 4%, la pobreza será completamente derrotada en aproximadamente 17 años, mientras que si el país crece a un promedio de 6%, este objetivo se logrará en menos de 12 años.
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Presidente Sebastián Piñera: "Reconozco que tengo que hacer un equilibrio entre lo que es mi esencia, que no la voy a cambiar, con lo que es la solemnidad del cargo de Presidente"
Por
Eduardo Sepúlveda
Al cumplir 120 días desde que llegó a La Moneda, el Jefe de Estado realiza un amplio balance de lo que va de su mandato, sin eludir ningún tema. Está tranquilo y contento, pero reconoce que le duelen las críticas, especialmente las de sus amigos y aliados. No obstante, hay dos cosas que lo tienen orgulloso: "enfrentamos la peor catástrofe de la historia de nuestro país de manera muy exitosa y logramos dar vuelta la economía".
La oficina del Presidente Sebastián Piñera en La Moneda es la mitad de la que ocupó por años en Apoquindo, donde estaba la sede de la Fundación Futuro y desde donde comandaba sus otros asuntos particulares.
Pero es igual de caótica.
Las rumas de papeles, carpetas, libros (y ahora hasta gruesos rollos de mapas limítrofes) crecen como maleza por su despacho, en el que llaman la atención las tres pantallas de computador (por las que se desplaza libremente el mouse saltando de una a otra) y el televisor LCD de 42 pulgadas ubicado a metro y medio de su escritorio. "Tengo puestas las noticias todo el día. Veo a los ministros en directo. Hay veces que los llamo inmediatamente después de escucharlos", cuenta sonriente, haciendo un poco de alarde de esa fama que tiene de jefe insufrible.
La única gran remodelación que hizo de las dependencias presidenciales fue ubicar a sus dos secretarias en el que fuera el despacho de los ex mandatarios Bachelet, Lagos y Frei. Él se instaló en la oficina que ocupaba Patricio Aylwin y que más tarde se convirtió en un privado para el descanso de los gobernantes.
El inquilino de La Moneda trabaja con la puerta abierta hacia "Sarita y Blanquita", sus secretarias. La primera trabaja con él desde hace décadas. La segunda "hizo carrera"; desde ocuparse del aseo en la Fundación Futuro hasta establecerse en uno de los sitios más estratégicos del Palacio de gobierno.
Al lado de su oficina hay un comedor que el Presidente transformó en sala de reuniones. En el medio de la mesa hay un data show fijo que apunta hacia un telón blanco. Ahí, dos veces al día, cada día, comparece alguno de los ministros junto a su equipo para informar de su trabajo al Mandatario.
Es noche de jueves en La Moneda, hace mucho frío y queda muy poca gente dando vueltas. Y el Presidente está listo para responder "sobre todos los temas".
"Lo que más me ha costado..."
-¿Cómo se siente al cumplir 120 días en La Moneda?
-Muy bien, contento, motivado, con fuerza, porque tengo la convicción de que vamos a hacer un gran gobierno... Uno con los años genera una capacidad de resistencia muy fuerte a las críticas. Aquí uno está expuesto a que lo juzguen todos los días.
-¿Se acostumbró ya a ser Presidente?
-La verdad es que no. Yo soy una persona seria, responsable, trabajadora, perseverante. No soy un vividor. Pero también siempre he sido una persona sencilla, informal, directa, de diálogos horizontales y eso sé que ha generado ciertas críticas.
-¿Escucha esas críticas?
-Algunas las he escuchado con mucha atención y las estoy acogiendo y recogiendo como sugerencias. Otras son críticas basadas o en la ignorancia o en la maldad y esas me resbalan. A mí antes todo el mundo me tuteaba, y ahora el cambio me ha costado. Soy un enamorado de la libertad y los protocolos, la seguridad, restringen mucho la libertad. Eso me ha costado... es lo que más me ha costado.
-Ha habido críticas por las parkas rojas, por el tema del saludo de Bielsa, por la situación con el rector de la Universidad de Chile...
-El tema de las parkas rojas fue una idea de mi hija Magdalena. Era como una especie de símbolo de gobierno en terreno, cercano a la gente. Creo que fue una buena idea y no me voy a sacar la parka roja, cuando corresponda. Después, haber visto los partidos de fútbol de la Selección Chilena en Dichato, en Iloca, en Constitución y en Valparaíso fue una invitación de mi mujer, que organizó estos encuentros con las aldeas y me pareció una gran idea. Y de repente hay accidentes. Por ejemplo, el saludo de Bielsa. Yo no controlo la forma en que Bielsa saluda. O, por ejemplo, las críticas que hizo el rector de la Universidad de Chile a las propuestas de educación superior. Tampoco está en mi control. Sin embargo, uno aprende. Ahora mis asesores están empezando a pedir los discursos con anticipación, cosa que yo no había hecho nunca antes en mi vida. A mí me gusta enfrentar los temas, encarar las cosas inesperadas, pero reconozco que tengo que hacer un equilibrio entre lo que es mi esencia, que no la voy a cambiar, con lo que es la solemnidad del cargo de Presidente.
-¿Vio el programa de TVN en que se entrevistó a la ex Presidenta Bachelet y el humorista Kramer hizo una parodia suya?
-No lo vi, pero me lo contaron. Yo me río mucho con Kramer; encuentro que es un imitador muy talentoso. Esas cosas en lo personal no me molestan. Tal vez lo que me molestó fue la actitud de los responsables de ese programa, porque obviamente no hubo ninguna ecuanimidad en la forma en que se trató a la ex Presidenta Bachelet y en la forma en que se me quiso tratar a mí.
-¿Usted necesita un vocero que lo "blinde" ante las críticas, como se ha planteado en la prensa?
-El mejor blindaje son las obras, los resultados. Y desde ese punto de vista yo siento que estamos haciendo las cosas bien. Lo digo con convicción. Tuvimos que enfrentar el quinto peor terremoto en la historia de la humanidad. Cuando nos reunimos con los ministros el día 15 de marzo, hicimos el balance completo, por primera vez, de los efectos del terremoto y llegamos a la conclusión de que había cuatro mil escuelas destruidas o dañadas, 200 mil viviendas destruidas o dañadas, 79 hospitales destruidos o dañados, 200 puentes, puertos, aeropuertos, dañados...
-¿Cuál fue el diagnóstico político?
-Dijimos "esta catástrofe nos puede tumbar". Y en ese instante dijimos "no". Mire, en 90 días enfrentamos la peor catástrofe natural de la historia de nuestro país de forma muy exitosa. Hoy día el millón 250 mil niños que no tenían escuela está de vuelta en sus escuelas. Hemos construido más de 60 mil viviendas de emergencia en 90 días. Hemos recuperado el funcionamiento del sistema de salud, a pesar del daño parcial o total de 79 hospitales. Hemos reconstruido casi el 99% de los puentes destruidos. Eso a mi juicio se hizo bien, muy bien. Y el segundo gran logro de este gobierno hasta ahora ha sido que en 90 días hemos dado vuelta la economía.
-¿A qué se refiere con eso?
-El año pasado la economía se contrajo en 1,5%, este año vamos a crecer a tasas cercanas al 5%. El año pasado se perdieron 30 mil empleos, este año vamos a crear más que los 200 mil empleos comprometidos. Anuncié 250 mil empleos el miércoles. El año pasado la inversión cayó en un 15%, este año va a crecer más de 20%. El año pasado las exportaciones cayeron, este año van a crecer con fuerza. Y además de este renacimiento y revitalización de la economía, creo que en 90 días hemos dado pasos gigantescos para ir a los ejes de nuestro programa: la delincuencia, la salud y la educación.
-No obstante, las críticas a su gestión no han sido pocas...
-Yo les quiero plantear a los lectores de "El Mercurio" que hagan una simple evaluación objetiva, sin pasiones, tranquila, acerca de cómo fueron los resultados del gobierno anterior en materias de crecimiento económico, creación de empleos, inversión, exportaciones, Transantiago, corrupción, pobreza... Nosotros aspiramos a un gobierno mucho más fecundo en obras, en hechos, en resultados: "por sus obras los conoceréis".
-Presidente, cada vez que usted se compara con el gobierno anterior o hace referencia a él se critica que su administración está obsesionada con "destruir el pasado en vez de construir el futuro"...
-Definitivamente la prioridad en nuestro gobierno es la construcción del futuro y no la evaluación del pasado. Pero de repente noto exceso de sensibilidad cuando se habla en forma seria y objetiva del gobierno anterior. Evaluar, fiscalizar y corregir errores del pasado es un derecho y una obligación de nuestro gobierno y también de los parlamentarios. Y no es un ataque a una persona en particular. Por ejemplo, en una reunión con los diputados en Cerro Castillo, el diputado (Frank) Sauerbaum me preguntó si el Gobierno tenía algún problema con que ellos fiscalizaran al gobierno anterior. Yo le respondí que no teníamos problemas, pero les pedí que lo hicieran en forma seria, que chequearan los antecedentes con los ministerios, para no hacer acusaciones en el aire o al voleo. A partir de esa respuesta mía se generó toda una campaña como que yo estuviera liderando una ofensiva, cosa que es ajena a la realidad.
-¿Y tampoco estima que su gobierno esté en una actitud de "beligerancia total" como plantea el ex Presidente Frei?
-Todo lo contrario. Durante toda mi vida he creído en el diálogo y los acuerdos, y lo he demostrado. Cuando gané la elección el 17 de enero, y cuando asumí el gobierno el 11 de marzo, hice un mensaje de unidad nacional. Dije que este iba a ser un gobierno dialogante y respetuoso de la oposición. Esa filosofía la mantengo y reitero hoy más que nunca.
-Pero francamente, ¿ha funcionado esa estrategia, Presidente?
-Mire, hay que separar la paja del trigo. Vamos a los hechos de fondo. Hemos enviado 34 proyectos de ley, de los cuales 12 ya están aprobados. Creo que es el gobierno más fecundo en materia legislativa de las últimas décadas. Entre ellos, leyes tan importantes como el Bono Marzo, el Fondo de Reconstrucción, la ley de financiamiento excluyendo el royalty, leyes excepcionales para enfrentar el terremoto en materia de tribunales del Trabajo, muertes presuntas, funcionamiento de los tribunales de Justicia, el impuesto a los combustibles. Y por lo tanto, sí hay un ánimo constructivo en los hechos. Lo que pasa es que muchas veces la anécdota pesa más que la realidad. La verdad es que hasta ahora debo reconocer que hemos tenido una oposición que en los temas fundamentales ha colaborado, aunque en otras áreas no. Por ejemplo, me parece incomprensible que la oposición haya echado abajo las leyes de educación que habían sido propuestas por el gobierno de la Presidenta Bachelet, y que eran fruto de un acuerdo universal.
-Tampoco el Parlamento aprobó su proyecto de royalty ...
-No lo logro comprender. El Presidente Lagos propuso un royalty del 4% a la minería, con un plazo de invariabilidad de doce años. Nosotros quisimos cambiar el sistema con dos objetivos: recaudar más y recaudar mejor, y propusimos una tabla que tiene como piso el límite actual del 4%, y que llega hasta el 9%. Y que hoy día, si es que se aplicara, significaría el doble de la tasa de impuesto que tenemos hoy. Y planteamos una invariabilidad de ocho años. Sin embargo, por razones que me parecen incomprensibles, eso se rechazó. Espero poder encontrar un terreno fecundo para lograr un acuerdo en torno al royalty, porque siento que hoy día la industria minera que está teniendo un boom extraordinario de precios y de utilidades tiene que contribuir más a la reconstrucción y al desarrollo del país.
-¿Tiene en mente algo concreto?
-Buscar nuevos caminos de diálogo. Creo que aquí hubo conductas que yo espero sean revisadas.
-¿Por parte de la oposición o también del Gobierno?
-También nosotros haremos nuestro propio examen de autocrítica.
-¿Revisarán el modo en que se tramitó el proyecto?
-Siempre... Pero sí creo que es justo y necesario que la industria minera contribuya más.
Reingeniería del gasto social
-Respecto de los resultados de la encuesta Casen entregados esta semana, hay expertos que afirman que el aumento de la pobreza se explica por la crisis internacional de 2009, que acarreó desempleo y también alza de precios de los alimentos...
-En primer lugar, quiero dejar en claro que la encuesta Casen se tomó el año pasado, por el gobierno anterior, y con la misma metodología con que se había tomado siempre. Es decir, se midió la temperatura del enfermo con el mismo termómetro. Nosotros sólo dimos a conocer esas cifras. Y sin duda, que después de 20 años en que la pobreza venía cayendo sistemáticamente, es un tremendo retroceso que se haya producido un incremento significativo, del 13,7% al 15,1% de este indicador. Eso significa que 355 mil personas cayeron al mundo doloroso de la pobreza. Hoy hay más de dos millones y medio de compatriotas que viven en la pobreza.
-¿Y cuáles son las causas, a su juicio?
- Por supuesto que el ciclo económico y el aumento de precios de los alimentos explican en parte este fenómeno, la menor parte. Las principales causas las sabemos desde hace mucho tiempo, y son, esencialmente, la poca capacidad de creación de empleo de nuestra economía, por eso ése es uno de nuestros principales objetivos. El estancamiento en la calidad de la educación y el debilitamiento de la familia, cuyo mejoramiento está entre nuestros principales objetivos. Por lo tanto, no tiene sentido quebrar el termómetro o enfrentarnos unos con otros. Lo que tenemos que hacer es reconocer las verdaderas causas, porque esto de echarle la culpa de todo a la crisis económica, o al alza de los precios es como no asumir la propia responsabilidad.
-¿Cuál es en concreto su plan para derrotar la pobreza?
-Las metas nuestras son derrotar la pobreza extrema durante nuestro gobierno y sentar las bases para que antes de que termine esta década Chile se libere de la pobreza. ¿Cómo lo vamos a hacer? Creando un millón de empleos, mejorando de verdad la calidad de la educación, no en los discursos, sino que donde importa, la sala de clases, la escuela, el aula. Y fortaleciendo la familia, que se ha debilitado tremendamente. Por eso vamos a crear el ingreso ético familiar y por eso vamos a hacer una profunda reingeniería del gasto social.
-Cuando usted presentó los resultados de la Casen, mencionó un cuarto factor: la mala focalización y la ineficiencia del gasto social...
-Es verdad. Porque aunque algunos se molesten, hemos detectado que muchos programas sociales son tremendamente ineficientes, llenos de despilfarros, y en algunos casos también con rastros de corrupción... esa es la verdad. Por eso vamos a crear el Ministerio de Desarrollo Social durante este año y el ingreso ético familiar a partir del próximo. Vamos a hacer una profunda reingeniería que ya está muy avanzada de los 300 programas sociales para fortalecer los que están funcionando bien y modificar los que no dan resultado. Vamos a modificar la Ficha de Protección Social para que deje de castigar a las familias pobres que se esfuerzan, y para que dejen de excluir a familias de clase media que también necesitan ayuda. Y finalmente, aplicando la sabiduría de las madres, que cuando tienen un hijo enfermo le toman la temperatura varias veces al día, vamos a aumentar la frecuencia de la encuesta Casen, para estar con información al día de lo que está pasando y enmendar el rumbo a tiempo.
-Tras revisar los 300 programas sociales, ¿podría decidirse el cierre o fusión de alguno de ellos?
-Por supuesto, porque el gasto social es más del 70% del gasto público. Pero ese gasto social no está dirigido hacia la gente, ni está bien focalizado, ni está bien administrado. Por ejemplo, anunciamos una profunda reestructuración del Injuv, porque el 65% de su presupuesto se gasta en administrar al Injuv y sólo el 35% llega a los jóvenes. El Hogar de Cristo gasta el 15% de los recursos en administración y el 85% llega a beneficiar a los más pobres. Nosotros quisiéramos tener en el gasto social del Estado indicadores de eficiencia equivalentes al del Hogar de Cristo y hoy día estamos a años luz de esa cifra.
-Para cumplir con estas promesas su gobierno va a tener que enviar varios proyectos de ley al Congreso. ¿Cómo va a lograrlo si su coalición es minoría en ambas Cámaras?
-Los dos proyectos principales son la creación del Ministerio de Desarrollo Social y del Ingreso Ético Familiar. Tengo plena confianza en que ningún diputado o senador de nuestro país se va a oponer a estos dos proyectos de ley que son fundamentales para derrotar la pobreza en Chile.
-Su ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, dijo que el debate que ha surgido a partir de la encuesta Casen no debe silenciarse por el hecho de que pueda afectar a la ex Presidenta Bachelet. ¿Está de acuerdo?
-Mire, cada vez que se descubre una situación irregular, o de ineficiencia del gobierno anterior, la primera reacción no es preguntarse si es verdad o no es verdad y cómo lo corregimos, sino que inmediatamente se pone el grito en el cielo porque se estaría afectando a la ex Presidenta. Eso es un error. ¿Qué pretenden? ¿Que no fiscalicemos, que no denunciemos, que no tratemos de corregir los errores que vengan del pasado, igual como hemos de tratar de mantener los aciertos que vengan del pasado? Creo que esto es una forma de evitar el debate serio y honesto que corresponde en democracia. Cada gobierno es responsable de sus aciertos y de sus errores.
-¿Usted no tiene temor de aparecer enfrentado a un personaje como la ex Presidenta Bachelet, que sigue siendo bastante popular en el país?
-Nuestro objetivo no es ninguna campaña en contra de la ex Presidenta. Nuestro objetivo es hacer las cosas bien. Y para hacer las cosas bien hay que saber detectar y corregir los errores, los despilfarros, las ineficiencias y las corrupciones que uno observa. Y por tanto mi único temor es no hacer, desde este cargo de Presidente de la República, todo lo que esté a mi alcance para lograr nuestros objetivos, que son transformar a Chile, antes que termine esta década, en el primer país de América Latina que pueda decir con humildad, pero con mucho orgullo, "logramos derrotar el subdesarrollo, logramos superar la pobreza que nos habían acompañado durante los primeros 200 años de nuestra vida independiente.
"Las críticas que más duelen"
-¿Qué siente ante las críticas de sus propios partidarios, como los senadores Allamand, Larraín o Longueira, frente a temas como la venta de CHV?
-Me produce sentimientos encontrados. Por una parte respeto su derecho a opinar libremente. Pero reconozco que también me frustra. Por ejemplo, cuando veo por la prensa que se me pide vender CHV, y yo sé que ellos saben que estoy haciendo todo lo posible y que la demora en la venta de CHV tuvo una causal absolutamente ajena a mi voluntad... Pero en fin. Siempre las críticas de los amigos y los aliados son más dolorosas. Aquí recuerdo una anécdota. Winston Churchill estaba en el Parlamento inglés, con su bancada atrás, y de repente cruzó hacia el frente. Uno de sus diputados colegas le pregunta "para qué cruzas al frente donde están tus enemigos". Le dijo "No, no. Al frente están mis adversarios, a veces mis peores enemigos están atrás". Por lo tanto, sin perjuicio de respetar la libertad de opinión y expresión yo le pido que hagan todos los esfuerzos para ser constructivos. Tenemos un proyecto de gobierno tan grande, tan exigente, tan ambicioso, que yo espero que todos tengamos la altura, la grandeza y la responsabilidad de contribuir al éxito de nuestro gobierno con nuestras acciones y no darnos gustitos personales.
-La ex Presidenta Bachelet hizo su primer cambio de gabinete a tres meses de llegar a La Moneda. Usted ya traspasó esa marca. Sin embargo, ¿ve un cambio de gabinete en el horizonte?
-Me siento muy orgulloso y contento del equipo de ministros que está trabajando con nuestro gobierno. Los veo a todos con compromiso, con dedicación, con esfuerzo. Yo me quedo hasta muy tarde en La Moneda y muchas veces los llamo, pensando que ya están en sus casas, y me dicen "voy para allá"; significa que están todavía en sus oficinas. Todos los ministros fueron seleccionados en base a sus méritos, su capacidad, su trayectoria. Ninguno de ellos, salvo el ministro Ravinet, tenía experiencia en materias de gobierno. Pero le puedo asegurar que han aprendido a la velocidad del rayo y que hoy día están desempeñándose mejor que nunca. Por eso, lejos de debilitar el rol del gabinete, quiero aprovechar esta oportunidad para fortalecerlo. Si yo notase que un ministro o subsecretario, intendente, gobernador, o cualquier funcionario de mi confianza no está cumpliendo su labor, por supuesto que voy a poner por delante el interés de Chile y haré los cambios necesarios.
"Somerville me produjo decepción"
-¿Qué le pareció que el embajador que usted nombró en China, Hernán Somerville, haya renunciado al cargo antes de asumir?
-Yo pensé que Somerville podía ser un gran embajador en China, por su trayectoria, por sus relaciones con ese país y el mundo del Asia Pacífico, por su experiencia en la exposición de Shanghai, y por eso le propusimos ser embajador de Chile en China. Él aceptó y pedimos el agreement de China. Ese país lo concedió. Posteriormente, Hernán Somerville cambió de opinión o se arrepintió. Eso estaba más allá de nuestro control.
-¿Qué le provocó esa actitud?, ¿decepción?
-Sí, me produjo decepción, porque él había aceptado, y Chile había pedido el agreement a China y había sido concedido. Ahora, yo estoy consciente de que cuando uno busca personas que tienen muchas oportunidades y una situación muy privilegiada en nuestro país, uno corre riesgos de que ocurran situaciones como éstas.
-¿Puede esto provocar alguna situación inconveniente con China?
-No. Le aseguro que vamos a tener un excelente embajador de Chile en China, porque lo necesitamos: China se ha transformado en nuestro primer socio comercial y necesitamos un embajador de primera calidad de Chile en China.
Perú, Ecuador, Bolivia, Honduras...
-Presidente, ¿Chile va a reconocer al nuevo gobierno de Honduras?
-Yo condeno el quiebre de la democracia en Honduras, pero siempre pienso en forma constructiva. Como contribuir a que esa democracia se recupere y se fortalezca. Y por tanto, como gobierno de Chile, estamos siguiendo con mucha atención los acuerdos de San José y Tegucigalpa en que participó el ex Presidente Óscar Arias, y ahí se establecía la necesidad de elecciones limpias y democráticas, que ocurrieron. Un gobierno de unidad nacional, que también se ha dado. Una comisión de Verdad y Reconciliación, que está trabajando. Se establecía también que la amnistía favoreciera a todos sin discriminación. Y ahí está el ´punto de tope', porque algunos sostienen que la amnistía cubre, y otros que no cubre al ex Presidente Zelaya. Pero recordemos que el ex Presidente Zelaya, si bien fue elegido democráticamente, incurrió en conductas antidemocráticas por buscar su reelección, contrariando la voluntad de la Corte Suprema. Y que el actual Presidente Lobo fue elegido democráticamente, pero tiene que legitimar su mandato cumpliendo fielmente los acuerdos de San José y Tegucigalpa. Yo espero que la SICA, que es el sistema centroamericano, tome una decisión y reintegre a Honduras. Y lo mismo espero que ocurra con la OEA, en la medida en que se cumplan estas condiciones. Y Chile está siguiendo con mucha atención el proceso.
-Esta semana se produjo la primera reunión de trabajo entre Chile y Bolivia en lo que va de su mandato. ¿Cuál fue el resultado?
-En primer lugar, quiero reconocer y destacar el clima de confianza mutua que se ha generado. Tengo una muy buena opinión del Presidente Evo Morales, y hemos logrado desarrollar una relación de confianza y de franqueza entre los dos, que yo aprecio y destaco. De esta primera reunión entre los vicecancilleres, se lograron resultados muy fecundos. En primer lugar, se puso en marcha el tren Arica-La Paz, que ya está licitado, para favorecer el comercio de Bolivia a través del puerto de Arica. Se logró un acuerdo para habilitar el puerto de Iquique, que sea otro puerto al servicio del comercio internacional boliviano. Logramos un acuerdo para cerrar las fronteras contra la droga. Recordemos que en Perú y Bolivia se produce el 50% de la cocaína del mundo y que está penetrando a Chile y destruyendo a nuestra juventud. Éste va a ser un acuerdo muy importante para ganar la batalla contra la droga. Se acordó la instalación de un agregado policial de Chile en La Paz para facilitar este trabajo. Se puso en marcha la comisión mixta de drogas, que hacía años que no funcionaba. Por lo tanto, estamos avanzando. Pero evidentemente, y como se lo dije al Vicepresidente de Bolivia cuando nos visitó en Santiago, Chile tiene la mejor disposición de facilitar el acceso de Bolivia a través de los puertos chilenos a todo el mundo, y vamos a ser muy creativos y perseverantes en facilitar ese acceso al mar. Pero sin duda que tenemos ciertas restricciones, particularmente en lo que se refiere a soberanía.
-¿Usted cree que prosperará la estrategia de Perú de excluir a Ecuador del litigio en La Haya?
-Mire, estoy convencido de que Chile y Ecuador tienen la razón en lo que han sostenido siempre. Porque los tratados del año 52 y del año 54, en forma clara y categórica, fijaron el paralelo como el límite marítimo. Y eso vale tanto para el límite entre Chile y Perú como entre Perú y Ecuador. Además, en esta materia ha habido una total y plena coincidencia durante más de 60 años entre Chile y Ecuador, y por lo tanto, tengo plena confianza en que la posición de Chile, porque tiene el respaldo de los tratados internacionales y 60 años de historia y el reconocimiento del propio Perú, y de la comunidad internacional, va a prevalecer. Y pienso que está en el mejor interés de Ecuador, como lo ha hecho siempre junto con Chile, el reconocer y respetar los tratados del año 52 y del 54. Y eso es lo que he conversado en más de una ocasión con el Presidente Correa.
"Cuando aplicamos razones humanitarias, debemos tener el mismo criterio para civiles y militares"
-La jerarquía de la Iglesia Católica le enviará próximamente un proyecto de indulto a propósito del Bicentenario. Antes de conocerse el contenido, ya se ha abierto un debate respecto de si la iniciativa debiera contemplar o no a personas condenadas por violaciones a los derechos humanos. ¿Cuál es su punto de vista?
-No he recibido la propuesta de la Iglesia, y cuando la reciba la voy a estudiar con mucha dedicación, interés y buena voluntad. Voy a hacer una reflexión breve, de días, no de semanas, y decidiré lo que en mi mejor saber y entender es lo mejor para Chile. Sí le puedo decir algunos criterios en esta materia. En primer lugar, no vamos a debilitar la lucha frontal que hemos iniciado contra la delincuencia y el narcotráfico, ni vamos a poner en peligro la seguridad ciudadana ni el orden público. Vamos a considerar la gravedad del delito cometido, el grado de cumplimiento de la pena, el comportamiento penitenciario del recluso y el peligro que él pueda representar para la sociedad. Cuando entramos a razones humanitarias, que tienen que ver con la compasión, por supuesto que uno debe considerar razones como la edad, el estado de salud o de enfermedad, la situación familiar, especialmente la de madres con hijos menores de edad; pero yo no creo que en nombre de las razones humanitarias se deba discriminar ni por sexo ni por condición socioeconómica ni por origen étnico ni por preferencia sexual, ni tampoco por el hecho de ser civil o militar.
-¿Esto incluye a condenados por violaciones a los derechos humanos?
-La gravedad del delito cometido es un elemento fundamental cuando uno analiza cualquier situación de indulto, pero es la gravedad del delito lo que importa, no el hecho de que sea civil o militar. Si un civil y un militar han cometido un delito de la misma gravedad, cuando aplicamos razones humanitarias debemos tener el mismo criterio.
-Éste es un tema que va a provocar una gran controversia...
-Tengo plena conciencia de que aquí chocan valores. Y que el Presidente va a tener que sopesar el valor de cada uno de esos valores y buscar la mejor forma de compatibilizarlos. Por una parte, por supuesto que yo estoy comprometido con los valores de la verdad y la justicia, pero también me interesa el valor de la reconciliación. Por supuesto que yo tengo comprensión y acogimiento para razones de carácter humanitario, pero también tengo que velar por no debilitar la lucha frontal contra la delincuencia, ni debilitar la seguridad ciudadana ni el orden público. Y, por tanto, es una situación compleja que va a requerir una reflexión muy profunda del Presidente, porque en materia de indulto, el único que tiene iniciativa es el Presidente de la República. Y esa responsabilidad yo la voy a asumir en plenitud.
"EE.UU. debe revisar el embargo a Cuba"
-Su gobierno ha manifestado la disposición a recibir a ex presos políticos cubanos en Chile. ¿Tiene un número establecido en mente, o la invitación es a todos los que quieran?
-Un número compatible con lo que son las posibilidades de la sociedad chilena. En mi opinión, en Cuba no hay una verdadera democracia. Estoy convencido de que en Cuba, desgraciadamente, no se respetan los DD.HH. ni las libertades de las personas. Y creo que la tarea de un país como Chile, de todos los países del mundo, debiera ser facilitar y promover una transición desde un régimen autoritario, que no respeta los DD.HH. ni las libertades individuales, hacia un régimen democrático y respetuoso de esos derechos. Tengo la impresión de que el embargo económico que impuso Estados Unidos en la década de 1950 no ha dado frutos fecundos. Y esa política debiera ser revisada. Y como parte de nuestro aporte a esta transición está nuestra voluntad de recibir a un número razonable de disidentes o presos políticos que quieran venir a Chile, porque en las sociedades modernas la defensa de la democracia y de los DD.HH. no tiene fronteras.
"Ruiz-Tagle tiene que acatar y cumplir en la letra y en el espíritu la resolución de la Contraloría"Contraloría, TVN, CHV...
-La Contraloría dictaminó el jueves que usted no está inhabilitado para realizar nombramientos en TVN y en el Consejo Nacional de Televisión (CNTV); sin embargo, ¿cuál es su balance de este episodio?
-La Contraloría decretó que no había ninguna incompatibilidad en mi actuación como Presidente de la República. Más aún, estableció que yo había cumplido con el mandato de la Constitución y la ley al designar al presidente de TVN, Leonidas Montes, y al proponer al Senado un miembro del directorio, Sergio Urrejola. Estas personas tienen una calidad humana y profesional intachables, al punto de que la comisión de Constitución del Senado aprobó por unanimidad la propuesta del consejero Sergio Urrejola. Ahí yo puse por delante el interés común, el bien público, lo mejor para TVN por sobre cualquier interés particular. Y quisiera agregar que mi decisión de vender CHV está tomada hace mucho tiempo. Desgraciadamente, una operación que estaba cerrada se frustró. Pero también quiero decir que veo en esto mucha doble intención, e incluso hipocresía, porque a veces los que más exigen la venta de CHV son los mismos que hacen lo imposible para dificultar o evitar esa venta.
-Pero, Presidente, incluso las personas más piñeristas quieren que usted venda lo antes posible...
-El proceso de venta se puso en marcha hace varias semanas, está a cargo de una institución financiera que recibió ese encargo, y entiendo que está en sus etapas finales. Lo que más quiero es que ese proceso culmine lo antes posible, para terminar con este frente de críticas que tiene de todo, algunas constructivas y bien intencionadas y otras basadas o en la ignorancia o en la maldad.
-En el primer intento de venta se especuló que usted preferiría venderles a chilenos que a extranjeros. ¿Eso es así?
-La verdad es que yo delegué esta materia el mismo que día en que asumí la Presidencia de la República en manos de una institución financiera y en manos de ciertos asesores, encabezados por José Cox. Ellos son los que toman las decisiones. Lo único que yo les pido cada vez que los veo es que apuren el tranco al máximo.
-¿Y si usted tuviera que estimar un plazo para el cierre de la operación, diría que faltan...?
-Semanas.
-La Contraloría también dictaminó sobre la situación de su subsecretario Gabriel Ruiz-Tagle, a quien sí se le detectó un conflicto de interés. Para usted, ¿en qué situación queda él?
-Gabriel Ruiz-Tagle está haciendo una formidable tarea al mando del Instituto Nacional de Deportes, y yo sé que para él fue una decisión difícil aceptar este cargo, porque abandonó el mundo tranquilo y cómodo de sus empresas, de su familia y de Colo Colo para asumir esta responsabilidad. Lo que la Contraloría dijo es que no había ninguna incompatibilidad entre ser director del IND y tener acciones de Colo Colo. Sí estableció que tenía que abstenerse en todas aquellas decisiones que tuvieran que ver con el fútbol profesional. Afortunadamente, el principal rol del IND es con el deporte amateur y no con el deporte profesional, ni mucho menos con el fútbol profesional.
-Por lo tanto, ¿lo mantendrá en el cargo y su situación no se verá afectada?
-Excepto que tiene que acatar y cumplir en la letra y en el espíritu la resolución de la Contraloría, y por lo tanto, abstenerse de cualquier decisión que tenga que ver con el fútbol profesional. Pero como le dije anteriormente, el IND tiene muy pocas tareas o atribuciones en relación al deporte profesional.
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Sebastián Piñera, Presidente de Chile: «Si juzgamos el pasado, el futuro es el que pierde»
Carmen de Carlos, enviada especial a Santiago de Chile
«El Gobierno militar de Pinochet es parte de la historia, y a veces es bueno dejar que la historia duerma en paz»
ABC
El único presidente en la historia que ha tomado posesión durante un terremoto, matiza: «Yo asumí la Presidencia a las once de la mañana y los temblores se produjeron minutos antes. Por tanto, los terremotos son herencia de la Administración anterior. Nosotros somos el Gobierno de la reconstrucción y del futuro». Sebastián Piñera, economista y empresario multimillonario de 60 años (según Forbes, tiene 2.200 millones de dólares), acaba de cumplir cinco meses en el cargo. «Mi primer acto oficial fue acudir al epicentro de la catástrofe», recuerda. Entrevistado por ABC en el histórico Palacio de La Moneda, el político que logró romper 20 años de hegemonía de la Concertación (alianza de izquierdas y democristianos) repasa su breve pero intensa gestión y analiza el panorama internacional.
Piñera no tiene inconveniente en hablar de sus empresas, «las que vendí lo hice de forma voluntaria porque no hay una ley que me obligue». Tampoco de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-90), «es el pasado», insiste. Desconfía de gobiernos como el de Hugo Chávez, «pero lo respeto y pido lo mismo para Chile». Cree que España, entre otros países, «se dejó estar (durmió)» con la crisis pero aprendió que «el estado de bienestar no es eterno y sólo se da en naciones muy, muy ricas». Algunos países de Europa, diagnóstica, «padecen de obesidad, y ahora tienen que ponerse a dieta».
—El 11 de marzo, durante su investidura, el edificio del Congreso llegó a temblar como una hoja. ¿Tuvo miedo de que se derrumbara?
—Una persona nos advirtió a mi mujer [Cecilia Morel y a mi que había una alerta de maremoto y emergencia de evacuación. Me preguntó qué prefería, salvar la vida o asumir la Presidencia. El Congreso está a más de veinte metros sobre el nivel del mar. Sabía que no corríamos peligro. Cuando entré vi las caras de terror de muchos de los presidentes, pero no en el Príncipe de Asturias. Él se mantuvo muy digno y tranquilo.
—¿Qué balance de gestión hace tras los efectos del terremoto?
—Hemos enfrentado la catástrofe y recuperado la capacidad de crecimiento, de inversión y de empleo. Logramos que 1,25 millones de niños volvieran a la escuela, restablecimos el funcionamiento del sistema de salud, construimos más de 60.000 viviendas de emergencia y pusimos en marcha aeropuertos, carreteras y puertos. En otro plano, hemos logrado reactivar la economía chilena. El año pasado cayó un 1,5 por ciento, éste va a crecer mas de cinco puntos; se destruyeron 30.000 empleos y vamos a crear más de 200.000...
—Quizás Europa debería pedirle la formula mágica. ¿Qué análisis hace de la crisis y del ajuste en cadena de los países de la UE?
—Creo que muchos países de Europa gastaron más de la cuenta e hicieron menos modernizaciones de las que deberían. Padecen de obesidad y rigidez. La mejor forma para enfrentarla es dieta y ejercicio. Eso es lo que, en mi opinión, tiene que hacer Europa: reducir el gasto y reiniciar la modernización. No puedes vivir eternamente por encima de tus posibilidades. Los que se durmieron, ahora tienen que recuperar el tiempo perdido.
—¿España es un ejemplo de ello?
—Empecemos con los griegos.
—¿Y después los otros «pigs» (Portugal, Irlanda, Grecia y España)?
—Ese apodo (cerdos) es despectivo. España está aprendiendo la lección. Se ha dado cuenta de que no puede vivir más allá de sus medios. El estado de bienestar es para los países muy, muy ricos. Y no dura para siempre.
—Los gobiernos de Iberoamérica enarbolan la bandera de los derechos humanos pero la mayoría, como Lula, visitan Cuba y callan...
—América Latina está en deuda con Cuba pero, a veces, no somos consecuentes. Cuba es una isla no solamente geográfica, sino ideológica. En el siglo XXI la defensa de la democracia y de los derechos humanos no puede tener fronteras.
—¿Cuáles son las vías para que Cuba recupere la democracia?
—Hay que facilitar una transición. América Latina tiene un gran papel que desempeñar en ese proceso pero también Estados Unidos, que debería modificar su política de bloqueo económico porque no ha producido resultados fecundos.
— Chile es el único país que ha pedido una cláusula democrática para ratificar en el Congreso su adhesión a Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas).
—Le plantee al secretario general de Unasur, Néstor Kirchner, que nos gustaría incorporar a los estatutos una cláusula democrática. También le pedí hacer una organización liviana. No queremos una nueva burocracia ni que Unasur pretenda competir o reemplazar a la OEA. Tampoco que sea un campo de batallas ideológicas. Se tienen que respetar las diferencias y buscar los intereses comunes.
—¿La Cumbre UE-América Latina celebrada en Madrid ha supuesto un desencuentro en torno a Porfirio Lobo y las relaciones con el nuevo régimen hondureño?
—Más allá de que el Gobierno español sea de orientación socialista y el nuestro más liberal, la relación es buena y queremos que siga siendo así. Honduras está fuera de la OEA, y en Unasur nos pareció que no era prudente que un país en esa en etapa de transición fuera invitado a la Cumbre. Creo que España, finalmente, comprendió que si había un problema dentro de América latina no era prudente que desde Europa se ignorara esa situación.
—¿Honduras ahora tiene un gobierno democrático? ¿Que hace falta para su reconocimiento?
—La salida de Zelaya fue una quiebra de la democracia. Pero eso es parte del pasado, de la historia. No podemos cambiarlo. Después hubo elecciones, tienen un gobierno de unidad nacional, han creado la Comisión de la Verdad y Reconciliación… Están avanzando en la dirección correcta. Esta situación no puede durar para siempre.
—¿Qué opina de países como Venezuela, Ecuador o Bolivia, que mantienen posiciones flexibles y son acusados de dar refugio a terroristas de las FARC o de ETA?
—El terrorismo y el narcotráfico son enemigos a los que no hay que darles nada. Hay que combatirlos. Siempre dentro de la ley pero con todo el rigor de la ley. Esa es la posición de Chile y es la que deben asumir todos los países verdaderamente democráticos.
—¿La era Pinochet es un capítulo pasado o hay asignaturas pendientes?
—El Gobierno militar es parte de la historia, y mi gobierno no va a ser un guardián de la historia sino un constructor del futuro. Cuando en el presente nos dedicamos a juzgar el pasado, el único que pierde es el futuro. A veces es bueno dejar que la historia duerma en paz.
—¿Pero está de acuerdo con los juicios que hay en Chile?
—Por supuesto, soy partidario de seguir avanzando en la búsqueda de verdad y justicia. Eso es tarea de los tribunales de justicia. Pero un país no puede quedar atrapado en su pasado y seguir reviviendo las mismas divisiones, odios y rencores que causaron tanto daño. Es malo cuando el pasado se transforma en un obstáculo para el futuro.
—¿Ha podido cumplir sus promesas de la campaña electoral de desligarse de sus empresas?
—Me comprometí, porque no hay ninguna ley en Chile que me lo exija, a vender Lanchile y la Clínica Las Condes. Cumplí con mi promesa. Además, plantee mi intención de buscar una solución para el canal Chilevisión a través de una Fundación sin fines de lucro para donarla o directamente venderla. Hemos avanzado pero estamos en pleno proceso.
—Ahora surge la duda, ¿es un buen negocio ser presidente de Chile?
—Desde el ángulo económico y financiero, nunca ha sido ni debe ser buen negocio ser presidente de Chile. Si hubiera querido maximizar mi riqueza material, no estaría aquí. Esta casa se llama La Moneda, hace tiempo les dije a mis hijos que ya no me interesaban los billetes, que lo que me interesaba era La Moneda.
—¿Cómo ha cambiado su vida desde que es presidente?
—Mi mujer me acompañó en campaña con una generosidad y lealtad inmensas. Mis cuatro hijos, sin que nadie se lo pidiera, poco a poco, se fueron sumando. Cuando fui elegido presidente ellos volvieron a sus actividades normales, pero mi mujer siguió. Hoy ella trabaja tanto como yo. Eso nos ha unido y nos permite comprendernos y apoyarnos muy bien.
—¿Es partidario del matrimonio entre homosexuales o la unión civil?
—No se debe discriminar a ninguna persona. Ni por su origen étnico, condición socioeconómica, opción religiosa, ni por preferencia sexual. Pero la esencia y naturaleza del matrimonio es entre un hombre y una mujer. No quiero una fórmula jurídica que debilite el matrimonio. Lo que hay hacer es resolver las injusticias para que las parejas puedan compartir el sistema de salud o recibir la pensión a la muerte de uno.
—En España acaba de modificarse la ley de despenalización del aborto, ¿cuál es su posición sobre este asunto?
—Estoy en contra. La decisión de abortar no le corresponde a la madre, ni siquiera a los padres de común acuerdo porque está de por medio la vida de un tercero. Nadie tiene derecho a hacerlo.
—Juan Manuel Santos y José Mujica son los últimos presidentes suramericanos. ¿Qué opina de ellos?
—Santos es un viejo amigo mío. Tenemos mucha historia en común y le tengo mucho aprecio. A Mujica no le conocía, lo hice en el cambio de mando, y nos hemos topado en Buenos Aires y otras partes. Me parece un hombre muy bien intencionado, muy a la antigua, me recuerda a mi padre.
—¿Cómo se plantea la convivencia con vecinos como Chávez, Correa, Morales o Fernández de Kirchner?
—Ellos siguen un modelo de cómo entienden la democracia, la economía, la convivencia, el desarrollo de una sociedad muy distinto del mío. No comparto el camino que ellos siguen pero lo respeto. Lo que pido es que se respete el nuestro también.
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Luciano Cruz Coke: “La institucionalidad cultural actual no da abasto”
Por Rodrigo Quiroz
Luego de 120 días de ejercicio el ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke, explica cómo consiguió que la derecha conquistara sectores del arte y por qué se emocionó con el documental “Nostalgia de la luz” y las palabras de Patricio Guzmán. Además anuncia modificaciones al Fondart, no descarta despidos en su cartera y habla del plan que trabaja la Segpres para unir bajo una sola jerarquía Dibam, Monumentos Nacionales y el Consejo de la Cultura.
El sol brilla en Valparaíso y un vagabundo ofrenda una caja de vino vacía a una animita que hoy se levanta en calle Serrano donde una vez existió un edificio que explotó. A pocos metros Luciano Cruz-Coke -primer ministro de Cultura de derecha que tiene este país- está sentado en su escritorio del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA). El actor es embalado y gentil. Una secretaria le trae unas facturas para firmar, él las mira con ojo de águila y dice: “Esto ya está firmado”. Hay un pequeño diálogo con la funcionaria, luego Luciano se excusa, cruza sus manos, se inclina levemente hacia adelante y atiende las preguntas.
Sus ojos se agrandan para hablar del llamado de Sebastián Piñera que le comunicó su nombramiento como ministro de Estado. Se encienden para explicar los 1.600 millones de pesos que debía el CNCA al momento de su llegada y arden al dar las primeras formas a uno de sus principales objetivos en el cargo: convertir la desperdigada institucionalidad cultural creada por la Concertación en una entidad cohesionada bajo su mando.
Esos mismos ojos ahora miran al horizonte de las paredes blancas de su oficina como un personaje de Chejov, recordando el 1 de marzo. Se venía “la nueva forma de gobernar” y nacía su tercer hijo.
No sólo era Roberto Ampuero el otro ‘papabile’ cultural en el listado de Piñera para asumir el cargo de ministro de Cultura. Sonaban, entre otros, Drina Rendic, Magdalena Krebs y Jorge Edwards. “Esto se hizo de manera colegiada, yo dirigí el grupo Tantauco Cultura y logramos colectivamente poner en el tapete un tema que estaba afuera de la derecha, sector que no había sido capaz de tener un plan cultural consistente. El 2005 Piñera lo tuvo pero no logró permear las capas culturales de la sociedad. En esta campaña sí fuimos exitosos. Desde las oficinas de Apoquindo 3000 hicimos que el mundo de la cultura tuviera confianza en nosotros”.
-¿Y cómo lograron eso?
-Se explica por varios factores. Uno es el agotamiento general de la Concertación, que si bien creó una institucionalidad cultural, recursos y fondos concursables, dejó la percepción en el mundo del arte de que las cosas se estaban haciendo mal. A los problemas enormes señalados por Contraloría se sumaba la sensación de que el mundo de la cultura estaba cooptado por grupos culturales oficiales, eso agotó a muchos, entre ellos a Carlos Leppe, Justo Pastor Mellado, Gonzalo Cienfuegos o Luis Gnecco, quienes hicieron visible su molestia y algunos terminaron adhiriéndose a la campaña.
Su nominación se la comunicó Piñera telefónicamente, pero previamente lo había hecho Rodrigo Hinzpeter. “Mi primera sensación fue de responsabilidad, nuestra presentación pública fue casi hollywoodense, atípica, pero a la vez natural si consideras que es una coalición distinta y que salvo Ravinet, ninguno había sido ministro. Y es muy es distinto estar en la vereda de la oposición, ahora había que tomar la guitarra y animar al público, me sentí muy honrado en que el Presidente me designara como la persona para dirigir los destinos de la cultura durante cuatro años y desde el inicio es una responsabilidad enorme porque tenemos que cumplir todo lo que comprometimos. Acercar el mundo de la cultura a la derecha, que es un sector colonizado bajo el pensamiento de izquierda los últimos 50 años, es una misión que no sólo me compromete en cuanto eficiencia en la gestión sino también como un coto político, peleamos palmo a palmo en la campaña y ganamos.
-Pero eso no quiere decir…
-Estoy cierto que la mayoría del mundo de la cultura no apoyó la opción de Piñera, estoy cierto, pero una parte sí lo hizo y eso es histórico e inédito. Así que tenemos que demostrar no sólo que somos buenos y competentes sino que debemos refundar las confianzas que se rompieron con el gobierno militar. Debo demostrar que en la derecha y en la centro derecha hay personas que le importa la administración cultural y les importa mucho.
-El 1 de marzo nació su tercer hijo en medio del caudal de la instalación, ¿qué significan estos hechos en su biografía?
-Ejerzas el cargo que ejerzas no dejas de tener familia ni amigos. No dejas de ser esencialmente quien eres. Te acompañan tu biografía, acciones, omisiones y emociones. Que te nombren ministro y que nazca tu tercer hijo, luego de un año de campaña, es un terremoto emocional por más dominio de las emociones que tengas como actor.
-O como político…
-Sí, de hecho Arthur Miller tiene un ensayo que se llama “On politics and the art of acting” y dada la mediatización de la esfera pública, el político está expuesto a ser un actor todo el tiempo. A pesar de eso fue un terremoto emocional tremendo.
PREGUNTAS DE MADRUGADA
Estos 120 días de gobierno han sido vertiginosos. Pasar de la máquina privada a la pública cambia la perspectiva de ingenuos, optimistas y desconfiados. Para Cruz-Coke la pega es casi 24/7, pero le gusta. Está en el ámbito de su competencia, hay adrenalina y poder. “La principal gracia del poder es que incides y consume mucho de tu tiempo personal, nunca dejas de estar pendiente… eso explica que todos nos vayamos llenando de canas y arrugas, también implica que cuide cada palabra, como lo estoy haciendo ahora”, dice.
Los ojos de nuevo miran el horizonte y ahora como personaje de O´Neill Luciano dice: “Ese volcamiento también te quita cosas que son muy importantes en la vida, dejar de hacer películas, el teatro, amigos, mi familia… te hace preguntarte qué es lo que te hace levantar cada mañana”.
-¿Y qué se responde?
-Creer que puedo cambiar y mejorar las cosas… el desafío de no fracasar. La necesidad de demostrar que podemos hacer un buen trabajo, que las personas que quieren tener acceso a los bienes culturales, especialmente los más pobres, confíen en que sí nos interesa la cultura. Hemos sido históricamente mirados por encima del hombro como derecha y estoy empeñado en demostrar que podemos hacer bien las cosas.
LA HORA DE LA CONTRALORÍA
El 17 de febrero los diarios reprodujeron fotos de Paulina Urrutia y Cruz-Coke sonriendo en la azotea del edificio de Plaza Sotomayor. Las Últimas Noticias incluso bromeó con sus personajes de la teleserie “Fuera de control”.
-Tras ese “cambio de mando adelantado”, anunciaba una reunión con el contralor Ramiro Mendoza que después se tradujo en serios problemas para el CNCA.
-Teníamos ciertos antecedentes de lo que pasaba, el informe 20 del 2009 era tan lapidario que terminaba en un juicio de cuentas, última parte de un juicio administrativo donde las personas naturales deben pagar por ciertas distracciones de dinero, yo no juzgo intenciones dolosas, pero aquí se han saltado procedimientos administrativos importantes, se adeudan facturas desde el 2006, estamos en la categoría G de Dicom, la más mala, y no nos cotizaban porque no somos un buen pagador, somos un servicio del Estado que daba un mal servicio. Ahora estamos regularizando todo, renegociando con los proveedores, pidiendo restituciones desde Hacienda…
-A qué se debe tanta deuda…?
-A un enorme desorden administrativo con malas prácticas, a que había departamentos programáticos que no funcionaban de acuerdo a los departamentos de planificación y de administración, a un voluntarismo enorme por parte de las autoridades anteriores por lograr programas con la buena intención de sacarlos adelante, pero pasando por encima el orden administrativo lógico, a malas costumbres funcionarias y falta de profesionalización de quienes estaban a cargo, había áreas donde no había profesionales idóneos, había falta de liderazgo importante y problemas de carácter político. La ministra Urrutia tuvo cuatro subdirectores cuoteados a dedo porque correspondían al PS, eso llevó a la existencia paralela de un gabinete del ministro y un gabinete de la subdirección que funcionaban absolutamente separados, prácticamente se replicaban, lo que creó un tremendo desorden que resintieron la cultura interna de trabajo.
-¿La salida de Nicolás Bar de la subdirección se puede interpretar como su intención de no repetir el fenómeno del cuoteo?
-Claramente la salida de Nicolás Bar no tiene que ver con cuoteo político ya que él no tiene militancia política ni se pretende que el subdirector la tenga, dado que es un cargo eminentemente administrativo y técnico.
Aquí hay buenos funcionarios muy mal liderados en términos administrativos. Ahora me encuentro de cabeza ordenando en relación estrechísima con la Contraloría, porque no quiero que vengan a decirme “ojo, se está haciendo mal”. Estoy repactando deudas, ordenando cada departamento para evitar la duplicidad de funciones que teníamos, por eso ha habido que hacer las desvinculaciones que se hicieron. Yo entiendo la molestia de los funcionarios despedidos (40 personas) y de la ANEF, pero no puedo entender que sigamos funcionando como dicen los informes de recursos humanos internos donde estaba todo el mundo calificado entre 90 y 100 por lo bien que lo hemos venido haciendo. Eso significa excelencia y no es así. Hay que sincerar las cosas.
-¿En esa lógica vendrán más despidos?
-Estimo que no va haber mayores cambios de aquí a diciembre donde se evaluará la situación. Probablemente haya cambios menores, pero pronto debiéramos contar con el equipo que debería funcionar los cuatro años de gobierno. Hemos sido muy responsables con los cambios hechos, todos han sido visados por las jefaturas respectivas y no me puedo comprometer a que no se va a ir nadie más, porque va a depender de las evaluaciones de dichas jefaturas.
CAMBIOS EN EL FONDART
Luego del orden (también se están juntando los gabinetes de subdirección y del ministro) viene dar a conocer las propuestas de trabajo que están haciendo cada uno de los departamentos para el 2011. Sin embargo, para este año terremoteado ya se implementarán algunos cambios que el ministro revela.
“En primer lugar vamos a ordenar todos los fondos concursables en una fecha durante un mes, todos los años, porque ni siquiera los artistas, productores o gestores saben cuándo postular. Habrá una campaña de prensa y televisión donde daremos a conocer la fecha y mantengo lo prometido: los recursos de los fondos concursables no se tocan”.
La regularización de la fecha es la punta del iceberg de algunos cambios trascendentales que tendrán los fondos concursables de aquí a cuatro años.
También se cambiará todo el sistema de concurso a plataforma web, la idea es que de aquí al 2013 no haya papeles en la postulación. También el énfasis estará puesto en facilitar el proceso: “Hay que ser prácticamente un abogado especialista en derecho administrativo para postular, todos los procesos serán electrónicos y dejarán atrás un sistema de los años cincuenta”, dice.
Otro aspecto fundamental que cambiará en este ítem es el sistema de jurados, donde se reformularán las bases. “Abriremos las listas de jurados para que universidades y academias envíen nombres que se integrarán a un proceso científico donde no se topen los distintos jurados”, agrega.
Cruz-Coke también dice que habrá cambios en la etapa de entrega, circulación, difusión y publicidad de los proyectos que ganen recursos. “Vamos a incorporar a las industrias en el proceso, a los sellos, editoriales, distribuidores, salas de exhibición y de teatro para licitar un fondo que promueva la difusión de quienes ganen fondos. Hoy los artistas son los responsables de “repartir” su libro o su disco y eso no puede ser, no puede haber distancia entre el Consejo y las industrias profesionales, deben funcionar unidos”, señala.
CREAR PODER CULTURAL
Si en la lógica del ministro, evitar las duplicidades al interior de su cartera es clave, el mismo proceso en la institucionalidad completa es el siguiente paso. En esa senda se inscribe el plan único de fomento al libro y la lectura que lanzará próximamente junto a Joaquín Lavín. La idea es no hacerse autogoles entre el ministerio de Educación, la Dibam, el Consejo de Monumentos Nacionales y el Consejo de la Cultura.
El plan del libro pone en coordinación tres áreas que definen políticas del libro: la Dibam, el ministerio de Educación y el CNCA. Y es un primer paso para modificar el aparato cultural que ha funcionado hasta ahora. “Hoy la institucionalidad cultural no da abasto para el país que nos hemos propuesto tener, hay que hacer reformas y mejoras urgentes. El Ministerio Secretaria General de la Presidencia (Segpres) está trabajando en un plan de nueva institucionalidad cultural de aquí a cuatro años para que Patrimonio, Dibam y el CNCA dejen de funcionar por separado y comiencen a trabajar bajo el mismo paraguas. No conozco la fórmula detallada porque a partir de agosto vamos a trabajar en la definición de las políticas culturales 2011-2016, lo que sí sabemos es que la institucionalidad cultural como está no puede seguir funcionando.
-Si desde la creación de la institucionalidad cultural los organismos venían funcionando por separado e incluso la Dibam presidida por Nivia Palma y el CNCA de Paulina Urrutia no se hablaban, la solución para evitar los autogoles sería unir todo bajo un verdadero Ministerio de Cultura.
-Hay que buscar una fórmula que jerarquice las instituciones, el Consejo tiene cosas muy buenas como la representatividad en los distintos sectores, pero seguimos siendo un apéndice del Ministerio de Educación. Tengo la impresión de que si como sociedad le queremos dar el rango que merece a la cultura debiéramos avanzar hacia una jerarquización institucional, el ministro sólo es ministro en cuanto al rango y el acceso al gabinete.
-Pero a la hora del poder y la incidencia…
-Claro… Esto es lo mismo que pasa cuando vas a negociar tu sueldo, te pueden decir mucho que te quieren, pero ahí sabes realmente cuánto te quieren. No podemos seguir desperdigando y duplicando esfuerzos, tanto en patrimonio, donde está el MOP, Dibam, el Minvu, el Consejo de Monumentos Nacionales y el CNCA, como en el libro o internacional donde también opera la Dirac. Qué institucionalidad es aquella que toma por partes todos los aspectos relativos a la cultura. Yo me topo permanentemente con todos ellos y no me explico por qué no estamos en un esfuerzo institucional conjunto que es lo que debe suceder naturalmente. Parte de lo que he conversado tanto con el Presidente como con el ministro Larroulet, dentro de un plan de modernización del Estado que se trabaja, apunta a que es absolutamente natural y lógico que cultura lidere este proceso.
NOSTALGIA DE LA LUZ
Ahí está el ministro ahora posando sobre la azotea como cuando era actor galán y robaba corazones. El sol brilla en Valparaíso mientras su equipo de prensa lo rodea. Él pregunta si se saca “el chaleco de abuelo” que finalmente se deja puesto.
-Por su voluntad en conquistar confianzas en el mundo del arte y la cultura, ¿cómo toma las palabras de Patricio Guzmán que reprodujo este diario, donde el documentalista decía que “confiaba más en usted que en Paulina Urrutia”?
-Agradezco las palabras de Guzmán y son parte de las sensaciones que he acuñado dentro de mí. Las tomo como un voto de confianza que me compromete.
-“Nostalgia de la luz”, el filme que presentó Guzmán en el Fidocs pasado hace un paralelo entre la búsqueda que hacen los astrónomos en el norte y las mujeres de detenidos desaparecidos que buscan restos de sus seres queridos en el desierto de Atacama. ¿Cuál es su visión de esa dimensión central del filme y del tema de los derechos humanos en Chile?
-Sus palabras y su filme encierran un compromiso con valores que no se deben perder nunca más, como es el respeto a los derechos humanos. Decir que nunca más suceda ni nunca más pase, es un ejercicio de civilización de países que quieren construir futuro. Sus palabras hablan de una visión de país con bases éticas sólidas y compartidas que no divida a la sociedad entre fachos y upelientos o entre cuicos y picantes. La cultura es un mecanismo de transformación de las conciencias y es la principal arma de transformación social que tenemos para acercar a las personas. La pobreza no es sólo una situación económica, es una condición cultural que determina a las personas en sus hábitos de consumo, relaciones y miradas de mundo. Proveer cultura es mejorar a las personas y mejorar la calidad de vida es nuestra principal misión.
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