Síntesis semanal No. 360
Lunes 16 a domingo 22 de junio de 2008
 
Entrevistas

- Agustín Squella: 'Postura aliancista sobre lo inconstitucional de educación pública es disparate'
- Cristóvam Buarque: “Chile sigue creyendo que la revolución está en la economía y no en las aulas”
- Piñera: "Sin quererlo, la Concertación me está ayudando más que nunca"
-
Allamand: "Un grupo de parlamentarios mentalmente ya se fue del gobierno"
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Laura Soto en el banquillo: pérdida de peso, los chats con su nieta, insomnios en la cocina...
- Sergio Bitar: "Como ministro de Educación siempre negocié con la derecha"
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Mario Vargas Llosa y la relación entre Perú y Chile: "No podemos perder el tiempo enemistándonos unos con otros"
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José Joaquín Brunner: "En la Concertación hay sectores que se sienten incómodos con su Gobierno"
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Jorge Schaulsohn: "Hay un abismo entre gobierno y sus parlamentarios en temas cruciales"
- Ministro Francisco Vidal: “Nos sentaremos en la cama de Piñera si es necesario”
-
Mario Ossandón Cañas, subsecretario de Previsión Social
-
Óscar Godoy desmenuza acuerdo Gobierno-Piñera - “La necesidad tiene cara de hereje”

Agustín Squella: 'Postura aliancista sobre lo inconstitucional de educación pública es disparate'
Claudia Urquieta

Julio será un mes bastante movido para el abogado y periodista Agustín Squella. Al menos en lo que a literatura se refiere: a principios de mes publica el libro “Según pasan los años”, selección de sus columnas publicadas en El Mercurio durante los últimos 10 años y que está en la misma línea que “Astillas”, que reprodujo las notas publicadas entre 1992 y 1998.

A reglón seguido, a fines de ese mes también, estrena el título “La nueva institucionalidad cultural de Chile”, tópico sobre el que el ex asesor presidencial de Ricardo Lagos en la materia ya había incursionado con “El Jinete en la Lluvia”.

Humanista de tomo y lomo, este profesor de Filosofía del Derecho conversa con El Mostrador.cl y realiza un crítico análisis de la clase política y sus devaneos en torno a la polémica y aún incierta aprobación de la Ley General de Educación (LGE).

La clase política logró acuerdos en el tema educacional, que se han visto sobrepasados por las demandas ciudadanas. ¿Qué pasa cuando la política no logra encausar el malestar social?

-Lo peor no ocurre cuando la política no consigue encausar el malestar social, sino cuando lo produce, cuando es una de las causas de éste. Y nuestra clase política (aunque yo no sé si atendida su actual condición da para referirse a ella con la palabra "clase") es hoy un factor de mucho malestar social. Y ello por su baja calidad, tardías reacciones, mala formación de sus cuadros dirigentes -incluidos no pocos diputados y senadores-, continuas reyertas internas en los partidos que poco o nada tienen que ver con las ideas y sí mucho que ver con las carreras políticas personales de sus protagonistas, y a qué seguir.

A muchos de nuestros políticos les importa poco el país, la alianza en que están, el partido en que militan, el sector o "sensibilidad" dentro de su partido en que se inscriben, y lo único que parece quitarles el sueño es cómo se las arreglan para llegar a la Cámara o al Senado, o para permanecer en cualquiera de ellas por tres, cuatro o más períodos. O peor, aun, cómo hacen para figurar con algunos puntitos en las encuestas que están midiendo preferencias ciudadanas de cara a la próxima elección presidencial.

Entonces su evaluación de la forma en que se ha manejado políticamente el tema educacional es bastante crítica…

- Los actores políticos nacionales, tanto de la Concertación como de la Alianza, están manejando mal casi todos los temas (y a veces no los están manejando en absoluto) y la educación no hace excepción a ello. Para mi gusto, el gobierno actual, con todas sus fallas, está actuando mucho mejor de cómo lo hacen los partidos de la Concertación y los que forman la Alianza. O sea, el gobierno, al menos para mi manera de ver las cosas, saca mejor nota que las dos coaliciones de partidos, incluida por cierto aquella que lo apoya.

¿Y cómo evalúa la postura de la derecha acerca de que la educación pública es inconstitucional?

-Opino que se trata de un disparate. ¿Existe algún país de la tierra donde no haya educación pública? La derecha nunca ha sido muy fuerte en temas constitucionales. Se echó al bolsillo la Constitución de 1925, la reemplazó luego por una constitución aprobada de la manera menos digna que cabe imaginar.

Instauró con ella un inaceptable régimen de democracia protegida, y demoró hasta 2005 la entrega de sus votos en el Congreso para eliminar de la Constitución instituciones tan absurdas y antidemocráticas como la de los senadores designados. Y calculen ustedes cuánto tiempo demorará sus votos para reformar el sistema binominal, instalar la inscripción automática y el voto voluntario, y permitir que los chilenos que viven en el extranjero -que son también ciudadanos chilenos con derecho a voto- puedan ejercer este derecho desde los países en que actualmente viven.

¿Entonces considera que la discusión de la importancia que el Estado debe darle a lo público, tanto a nivel de colegios como universitario es el camino a seguir?

-La dicotomía no es entre Estado y mercado, sino entre cuánto Estado y cuánto mercado. Un neoliberal al extremo querría tener únicamente mercado y, en cuanto al Estado, sólo el suficiente para que resguarde el orden público, proteja las fronteras y asegure el derecho de propiedad que le asiste sobre sus pertenencias. En el otro extremo, alguien querría tener únicamente al Estado, de manera que el mercado quedara relegado a una mínima expresión.

Ya sabemos dónde conducen ambos extremos, sobre todo el segundo, porque, en cuanto al primero, todavía no parece haber suficiente conciencia del alto precio que puede pagar un país cuando reduce el Estado y cree que el desarrollo llegará como por arte de magia y merced sólo al libre juego de la iniciativa privada y los negocios.

¿Y la “nostalgia” que se percibe actualmente por un rol más preponderante del Estado, no se contradice con la estrategia de globalización y privatización a la que han apuntado los gobiernos de la Concertación?

-En materia de educación, como en tantas otras, hay que establecer buenas combinaciones o alianzas entre lo público y lo privado. Existe un derecho a la educación, y ese derecho no puede ser satisfecho sólo por el Estado ni menos sólo por los privados. Y hay que cuidarse de confundir estímulos al sector privado para que incursione en la educación (lo cual está muy bien) con privatización total de la enseñanza (lo cual estaría muy mal).

Y a mi juicio, lo que los gobiernos de la Concertación han hecho tiene que ver con lo primero, no con lo segundo.

Pero cualquiera sea el alcance de tal alianza, el Estado no puede renunciar a la supervisión y control de un sistema educacional que no puede quedar librado únicamente al autocontrol de los propios actores. Casi nadie es capaz de autocontrolarse en la medida que se requiere, y la mayoría de los actores educacionales privados privilegia sus intereses económicos, ideológicos, religiosos, y eso tiene que tener un límite.

Porque fíjese usted: todos hablan contra el Estado y quisieran verlo lejos, reducido a la mínima expresión, lo cual les vale sólo mientras las cosas marchan bien. Pero basta que las cosas vayan mal, en cualquier orden de la vida nacional, para que se clame por la intervención del Estado. ¿Qué hicieron los importadores cuando el dólar llegó a cotizarse a más de $700? Permanecer callados y hacer grandes utilidades. ¿Y qué hicieron cuando el dólar cayó por debajo de los $450? Llorar desconsoladamente sus penas y pedir a gritos la intervención del Ministerio de Hacienda y del Banco Central.

En vista de la situación actual ¿cuáles son los plazos en que usted cree que esto se resuelve?

-El actual proyecto de ley de reforma o cambio de la LOCE no contiene normas sobre educación superior, y lo que cabría esperar es que, más temprano que tarde, se presente un proyecto relativo a ese nivel de la enseñanza, tomando como base lo que fue el informe del Consejo Asesor Presidencial de Educación Superior. Pero si se llegare a caer el actual proyecto de LGE, dudo que más adelante pudiera prosperar una iniciativa que pretendiera hacer cambios en la LOCE en lo que a educación superior se refiere.

Chile y el horror al conflicto

Actualmente está en discusión específicamente el tema de la educación escolar, pero el turno de la educación superior se encuentra stand by ¿cómo evalúa esta situación?

-La educación superior espera su turno, pero el tiempo de este gobierno se acaba y es probable que nada alcance a hacerse legislativamente en lo que concierne a ese nivel de la enseñanza. Será algo que los universitarios lamentaremos, sobre todo los de las universidades estatales, porque las privadas, concentradas en ganar dinero o propagar cualquier tipo de fe religiosa, filosófica o empresarial, se las han arreglado bien sin necesidad de cambios legislativos y continuarán haciéndolo. Es a las universidades públicas, no a las privadas, a las que perjudica la inercia y sequía legislativa en materia de educación superior. Y quizás sea precisamente por eso que ante tal inercia y sequía sean muy pocos los que reaccionan con molestia.

Durante el gobierno de Ricardo Lagos uno de sus nortes se refería a la refundación de la República. Hay íconos de este republicanismo, como las universidades estatales, que hoy están en una seria crisis. ¿hay un retroceso en este aspecto?

-Es un hecho que las universidades estatales han estado claramente desatendidas por el Estado. No desatendidas del todo, pero sí atendidas por debajo de la importancia que tienen, de las necesidades que arrastran y de la precaria situación en que las dejó el régimen militar, sobre todo en regiones.

Salvo el caso de la U. de Chile, las universidades estatales continúan rigiéndose por los mismos estatutos que para cada una de ellas dictó el gobierno militar. ¿Puede haber un mejor y más patético ejemplo de la desatención que mencioné antes? Aunque, para ser justos, en esa tan anómala situación cabe también responsabilidad a las propias autoridades de las universidades estatales, y a las comunidades académicas y estudiantiles de éstas, para las cuales el cambio de los estatutos no ha constituido hasta ahora prioridad.

Pero la más bien escasa atención que han recibido del Estado no puede excusar la mala y aun pésima gestión que ha habido al interior de algunas universidades estatales en lo que va corrido de 1990 a la fecha.

Me gusta decir que las universidades estatales no pueden pronunciar la palabra "autonomía" para mantener lejos de ellas a los gobiernos, y olvidarse de la autonomía y correr al Ministerio de Educación o de Hacienda cada vez que por una mala gestión se han metido en problemas. Y tampoco los gobiernos pueden escudarse en la palabra "autonomía" para no intervenir, en casos en que deben hacerlo, en universidades que son del Estado, que pertenecen a la sociedad chilena en su conjunto, y cuyos directivos las puedan estar llevando en un momento dado directamente al abismo.

En una columna publicada en Terra, Guillermo Tejeda afirma que el “pinochetismo institucional” se quedó a vivir con nosotros. Y da como ejemplo la educación universitaria pública, argumentando que está abandonada a su suerte y que la universidades privadas en muchas ocasiones no pasan de ser negocios inmobiliarios o de adoctrinamiento religioso o ideológico

-Hay mucho de cierto en tales afirmaciones, aunque habría que matizarlas en el sentido de que existen algunas pocas universidades privadas -muy pocas a decir verdad- que han dado pruebas de estar prestando servicios educacionales por motivaciones más dignas que hacer dinero o pastorear jóvenes hacia sus capillas filosóficas, religiosas, o empresariales.

A su entender ¿cuáles son las tensiones políticas y sociales que han quedado a la vista con todo el tema de la educación, la LGE, los pingüinos y los universitarios?

- No hay país de la tierra, menos tratándose de sociedades que no han alcanzado la meta del desarrollo, donde no se viva en medio de tensiones políticas y sociales y, desde luego, económicas y culturales. Lo que pasa es que en Chile tenemos horror al conflicto, como si se tratara de una patología y no un fenómeno inseparable de la vida en sociedad. Durante toda la década de los 90 y parte de ésta, ese horror al conflicto se tradujo en una fuerte contención de las demandas de los grupos más vulnerables y en lo que se llamó "democracia de los acuerdos". Pero esa democracia de los acuerdos fue bien rara, porque ni siquiera teníamos una auténtica democracia. Esta sólo vino a consolidarse con las reformas constitucionales de 2005, las cuales pusieron término a las más groseras limitaciones que la Constitución de 1980 había puesto a nuestra democracia. Hoy las cosas han cambiado y tendremos que acostumbrarnos a vivir con las tensiones del caso y a lidiar, por cierto que pacíficamente y con prudencia, con los muchos conflictos que continuarán produciéndose. (El Mostrador, 16)
http://www.elmostrador.cl/

Cristóvam Buarque: “Chile sigue creyendo que la revolución está en la economía y no en las aulas”
Por Rossana Chávez

Cuadro de texto:

"La democracia vive en el fútbol, pues todas la pelotas son redondas. Pero si analizamos la educación, vemos que hay escuelas redondas y cuadradas", sentenció entre risas y aplausos del público el senador brasileño y candidato a la dirección general de la Unesco, Cristovam Buarque, quien habló de ecología, economía y educación en el seminario Política de civilización, organizado por Fundación Chile 21 y Corporación Chile Ambiente, en Santiago. Aunque su período como ministro de Educación del Presidente Lula sólo alcanzó a celebrar un cumpleaños, la figura de Buarque aún es reconocida por iniciar uno de los proyectos educativos más ambiciosos de ese país: alfabetizar a 20 millones de brasileños, llevar la escolaridad a niveles europeos e implementar la "revolución en la educación de base". Para ello se elegirían 29 ciudades y en cada una de sus escuelas se harían cambios radicales, entre ellos, elegir a los maestros por concursos nacionales, pagarles unos US$ 2.500 -10 veces más que el sueldo promedio- y hacerlos trabajar una jornada de seis u ocho horas. Sin embargo, con su salida del cargo en 2004, el sueño de 22 millones de maestros bien pagados y 180 mil escuelas con educación de calidad quedó trunco. Hoy desde el Senado como representante del Partido Democrático de los Trabajadores (PDT), aún exige un cambio radical en la educación, aunque reconoce que no sucederá en menos de 20 años.

Su ambición como ministro fue llevar la educación brasileña "a los niveles de Chile o Costa Rica".

-¿Qué tiene de atractiva nuestra educación?
-Chile está más arriba de nosotros en ese tema. Pero tampoco nos interesaba copiar el sistema, sino implementar ideas como poner computadores en las escuelas, mejorar los sueldos y la formación de maestros. En todos esos sentidos ustedes están mejor que nosotros. Pero lo que me interesaba verdaderamente era ser como Corea o Francia.

-¿Qué papel cumple la educación en un país?
-Como político de izquierda defiendo la idea de que la revolución está en la educación, no en la economía, pues ésta no tiene mucho que cambiar. Estamos y estaremos amarrados a ella por muchos años. Es en la escuela donde se crea la igualdad, no por el sueldo, sino por la calificación profesional, lo que se traduce luego en buenos salarios.

-¿O sea es esencial la educación gratuita de calidad?
-Sí. Yo creé el programa llamado Beca-Escuela. En él pagábamos para que los niños fueran a la escuela, pues sabíamos que era la única manera de salir de la pobreza. Bueno, hay otra opción, que es la Lotería, pero beneficia a una persona y los demás igual pierden.

Pingüinos

-En Chile los peores resultados los tiene la educación pública. ¿Cómo se soluciona esto?
-El Estado debe gastar más. Además, hay que reconocer que los maestros de las escuelas privadas tienen más dedicación que los de las escuelas públicas. Por eso hay que hacer un acuerdo con ellos. Por ejemplo, subirles el sueldo, pero que no hayan paralizaciones. Un maestro es cabeza, corazón y bolsillo. Solamente aumentar el salario no mejora la calidad.

-¿Qué rol tienen los estudiantes el la lucha por una educación de calidad?
-A mí me gustaba mucho leer sobre el movimiento de los pingüinos. Me hubiese gustado que eso ocurriera en Brasil. Sé que ni los gobiernos ni los maestros cambiarán la educación si los estudiantes no pelean o reclaman. Tiene que haber una combinación entre estudiantes que quieren cambiar y un Gobierno que quiere revolucionar y que va adelante de los estudiantes en defensa de la calidad.

-¿Pero en un Gobierno socialista la educación no debería ser una prioridad?
-En el Gobierno de Lula, la universidad ha recibido mucha plata, porque son formadores de opinión, pero la educación primaria y secundaria muy poca. Lula es un político y no quiso hacer su revolución en las escuelas básicas, porque ésta no da votos. Lo primero que debe hacer un gobierno socialista es llamar a los otros partidos y hacer un pacto a largo plazo, para que si cambian los gobiernos el proyecto educacional quede.

-Pero ese pacto es muy difícil de concretar.
-El socialismo es igual a educación. La revolución es escuela para todos. Esa es la premisa.

-Entonces, ¿qué pasa con Chile?
-Es que en Chile continúan con la cabeza en la economía, creyendo que ahí está la revolución, cuando está en la educación, en las aulas. Hay que educar a los políticos socialistas. Poner a la educación como vector del progreso.

-¿La oposición y el Gobierno podrían convivir en un proyecto educacional?
-La educación puede unir a políticos de partidos diferentes. Tendencias opuestas aceptarían conversar y defender el acceso a la educación. Pero el cambio debe ser radical. No puede ser en 4 años, sino en 20. Por eso debe haber un pacto para seguir con la revolución. Otra opción es que exista un ministerio de educación superior y otro de enseñanza básica y media. Al estar juntos las universidades son las únicas que ganan porque adquieren más fuerza. Además lo ideal es que el ministro sea nombrado en acuerdo de los partidos, para que sea del Estado y no del gobierno de turno".

-En Chile eso se ve muy lejano
-Soy idealista y peleo por eso. No veo otro camino. Si la oposición crea problemas al gobierno, el país pierde. Esto debe ser como en la guerra, todos los partidos se unen para ganarla. (La Nación, 16)
www.lanacion.cl/

Piñera: "Sin quererlo, la Concertación me está ayudando más que nunca"
Por María José O'Shea

"La Presidenta no ha logrado encauzar al país por un camino de unidad y progreso. Vivimos un deterioro galopante y ella está observando sin reaccionar".

Cuadro de texto:

Su rol en los acuerdos con el gobierno: "Paradójicamente, los que estamos dando gobernabilidad somos nosotros, la oposición".

Escena 1: "Vienen a puro reírse de mí estos hombres", dice Piñera -con sus ojos algo mejor que el debut del lunes en La Moneda-, mientras sus amigos Fabio Valdés y Carlos Alberto Délano salen de su oficina.

Escena 2: "¡Blanquitaaaaaaaa! Echeme gotas por favor...". Su secretaria entra sonriente, lo sienta en la silla y le pone el remedio.

Escena 3: Pesca el teléfono y llama al piso debajo del suyo, donde sus boys manejan sus finanzas. "¿Y qué pasó? ¿Pero ya cerró? ¿Y Soquimich?... Más rato paso por ahí".

Escena 4: "Ya, saquemos las fotos primero", dice de bastante buen humor.

"Taanto que les preocupan mis ojos... ¡Y ahora les dio con que me pongo tacos dentro del zapato!". Acto seguido, se saca el zapato y dice "mira, mete los dedos y vas a ver que no hay nada. Lo que pasa es son de goma porque los con suela de madera me incomodan y como la goma es más alta..."

Después de insistirle en que no tocaremos su zapato por dentro, comienza la entrevista.

Escena 5: Sebastián Piñera toma su lápiz bic y en su clásico bloc cuadriculado raya unos jeroglíficos inentendibles sobre lo que piensa que está pasando en Chile.

-Siento que estamos viviendo un deterioro preocupante de la gobernabilidad de la Concertación y de la calidad de la política.

Este gobierno partió con las mejores condiciones externas y con un futuro muy auspicioso. Tenía una unidad de la Concertación notable y un alto crecimiento económico, pero dos años después, el cuadro se ha revertido íntegramente. El frente externo muestra grandes nubarrones, la unidad de la Concertación se ha destruido y paradójicamente, los que estamos dando gobernabilidad somos nosotros, la oposición.

-¿Y es la Presidenta la responsable?

-En un país en que la Presidencia de la República concentra una enorme cantidad de poderes, el Presidente nunca puede eludir su responsabilidad. No pongo en duda sus buenas intenciones, pero ella no ha logrado encauzar al país por un camino de unidad, progreso y realización. Vivimos un deterioro galopante y ella está observando sin reaccionar.

-¿Y cómo debe reaccionar con un Congreso donde no tiene mayoría y sus parlamentarios se desordenan?

-Gracias a Dios que no tiene mayoría porque el principal problema de desgobierno está entre sus propios partidarios. La Alianza ha dado una enorme muestra de responsabilidad y compromiso al apoyar proyectos emblemáticos como la Ley de Educación o el Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo.

-¿Pero qué tendría que hacer Bachelet para lograr ese orden?¿Darle un «caramelo» a cada uno de los díscolos?

-Definitivamente no. Si le da un caramelo a un parlamentario díscolo, al día siguiente van a aparecer diez y después, cien más. Todo lo contrario. Tiene que tener un programa sólido y cumplir y hacer cumplir los acuerdos como el de educación, que estuvo casi muerto.

En tercer lugar, debe contribuir a un clima de mejor entendimiento no sólo en la Concertación, sino también con la Alianza. Y en eso va a encontrar nuestra mejor voluntad.

-¿Se equivocó el gobierno al poner una indicación al proyecto de LGE y no mandarlo tal como se había acordado?

-Ese paso fue el comienzo de la crisis. Se llegó a un acuerdo que fue suscrito por todos los partidos y su institucionalidad, celebrado por los ministros y la propia Presidenta. Sin embargo, al poco tiempo el gobierno, al darle patrocinio a una indicación que no estaba consensuada, se apartó de la ruta de los acuerdos y abrió la puerta a una avalancha de indicaciones. Afortunadamente, el gobierno enmendó el rumbo y se jugó por respetarlo incorporando una indicación consensuada con la Alianza.

"Vidal, a veces, parece más un jefe de la barra brava "

-¿Se relaciona eso con la vuelta del ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, de sus vacaciones?

-Su llegada ayudó a encontrar acuerdos sólidos en el tema del petróleo y ojalá en la educación. Pero igual como el comienzo del desorden fue una debilidad de la Presidenta que cedió a las presiones, la recuperación del rumbo también es mérito suyo.

-¿Cree que la crisis entre el gobierno y el oficialismo tiene que ver con las diferencias en el comité político?

-Hay graves diferencias en el comité político, incluso se supo por la prensa de una pelea a gritos entre Vidal y Velasco. Francamente, Vidal no está cumpliendo su rol de vocero y a veces parece más un jefe de la barra brava del gobierno para atacar a la Alianza, con lo que contribuye a deteriorar más la calidad de la política. Le diría que no solamente hay que decir lo que piensa, sino que también debiera pensar lo que dice.

-¿Cómo habría manejado Ud. este asunto si hubiese tenido a su coalición en contra?

-Que la Concertación tenga una actitud de tan poca lealtad con su Presidenta, refleja un problema de liderazgo que también es de ella.

-¿Y eso a Ud. no le pasaría?

-Esto no es un problema de izquierdas o derechas. El país quiere terminar con una cultura de la mediocridad y tenemos que establecer un gobierno de excelencia, de meritocracia, de logros.

-¿Por qué fue a La Moneda recién operado de los ojos? ¿«Incontinencia presidencial»?

-Hace días que estaba dialogando con el ministro de Hacienda sobre mi preocupación por el futuro y le propuse un nuevo trato. Ahí surgieron las conversaciones que desembocaron en un acuerdo por el fondo de estabilización del petróleo, que se estaba cayendo. Sin embargo, había que darle un sello institucional en La Moneda y tenía dos opciones: o me ponía anteojos oscuros, o partía así, con un poco de ayuda cosmética para los moretones.

-¿Y habló o no del acuerdo de Educación con ellos? Se dijo que no...

-Pérez Yoma ha dicho que él fue a mi casa a hablar de los combustibles y es verdad. Pero yo digo que además de eso, hablamos largamente de la educación y eso también es absolutamente verdad.

"Estoy trabajando con mucho esfuerzo para el futuro gobierno"

-Si las elecciones fueran este domingo, Ud. gana. ¿Cómo lo va a hacer para mantenerse hasta la elección?

-Sin quererlo, la Concertación me está ayudando más que nunca con sus desaciertos. Pero más allá de eso, estoy convencido de que lo que Chile necesita hacia el futuro es un liderazgo que sea capaz de generar ese gran salto adelante. Y en la próxima elección, la gran pregunta va a ser quién está mejor preparado y tiene mejores equipos para sacar a Chile del pantano en que está.

-¿Y Ud. es el mejor preparado?
-Siento que mi experiencia de profesor universitario y emprendedor es una muy buena escuela. Además, estoy trabajando con mucho esfuerzo y perseverancia para el futuro gobierno, formando los equipos para que lleguen a trabajar desde el primer día con un destino claro.

-¿Le teme al alza que está experimentando el ex Presidente Lagos?
-Respeto a todos los posibles candidatos de la Concertación: a Lagos, Insulza y Alvear. Pero estoy preparado para competir con cualquiera de ellos. La gran diferencia es que ellos representan al pasado y yo me siento identificado con un liderazgo de futuro.

-El presidente RN, Carlos Larraín, cuestionó la transparencia de las primarias del partido en Lo Barnechea. ¿Qué le parece?
-Carlos Larraín ha hecho un muy buen papel en la presidencia de RN en varios frentes, como buscar una mejor relación con la UDI, fortalecer la Alianza y en pacificar los espíritus en el partido. Ahora, por supuesto que no es infalible y también comete errores como el de Lo Barnechea. Ese tema ya estaba resuelto y resucitarlo era totalmente inconducente.

-¿Le parece que es el mejor para conducir RN para la presidencial?
-Ha hecho una muy buena tarea, lo que no significa que no haya cometido errores.

-Pero también la mesa está muy fracturada. Con Lily Pérez no se hablan.
-Es cierto que ha habido problemas en la mesa y que culminaron con una reunión de directiva muy poco afortunada, pero hoy todos entendieron la lección y de verdad siento que RN ha dado una muestra de que está experimentando un renacimiento.
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Allamand: "Un grupo de parlamentarios mentalmente ya se fue del gobierno"

A juicio del senador RN, La Moneda "está atravesando por el «síndrome ADB», o sea, abandono del barco".

Cuadro de texto:

"Lo normal es que los parlamentarios apoyen al gobierno, pero el gobierno está tan desordenado que algo que es normal se transforma en un gran éxito". Por Claudia del Solar

Andrés Allamand es el autor de la teoría del desalojo, pero dice que si hoy tuviera que escribir un nuevo libro le pondría «El abandono». Para el senador RN, el principal problema de la Concertación es que sufre lo que llama el «síndrome ADB», es decir, abandono del barco. Y es que, según él, "un grupo de parlamentarios mentalmente ya se fue del gobierno". Su razón: "cuando los partidos creen que van a mantenerse en el poder privilegian el éxito del gobierno, pero si están seguros de que van a ser derrotados en la próxima elección presidencial, hacen lo contrario". Como prueba, dice, ahí están las dos listas a concejales de la Concertación.

Fue el negociador por la Alianza de la Ley General de Educación que, tras una semana difícil por la rebelión oficialista, terminó siendo aprobada en general por amplia mayoría, mientras que la polémica indicación sobre la educación pública -que llevaba la firma de la propia Presidenta Bachelet- tuvo sólo 9 votos en contra de la Concertación. Allamand niega que esto sea un éxito del gobierno: "Lo normal es que un gobierno cumpla sus acuerdos y que sus parlamentarios lo apoyen, pero éste está tan desordenado que algo que es normal se transforma en un gran éxito", hace notar.

-Alguien dijo que el desalojo no era necesario porque el gobierno se desalojaba solo. ¿La mejor prueba de eso es el desorden del gobierno esta semana?

-Si yo tuviera que escribir un nuevo libro le pondría «El Abandono». El gobierno está atravesando por el «síndrome ADB», o sea, abandono del barco. Bromas aparte, el desalojo a lo que apuntaba era a enfatizar lo imprescindible que era la alternancia en el poder y a marcar ciertos rasgos de la Concertación que en el último tiempo se han confirmado absolutamente.

-¿A qué lo atribuye Ud.? ¿Sólo a la desafección al ver en riesgo el próximo gobierno de la Concertación?

-En la raíz del desorden está el convencimiento cada vez más internalizado de que la Concertación va a ser derrotada en la próxima elección presidencial. Entonces, la división en dos listas de concejales en la Concertación, la permanente «rebelión en la granja», las dificultades enormes que tiene el gobierno para hacer cumplir los acuerdos y para impulsar sus políticas demuestran que está internalizada esta percepción anticipada de la derrota.

-¿Hay un sector de la Concertación que optó por izquierdizarse y prefiere levantar una agenda progresista?

-Ese diagnóstico existe y es otro de los rasgos de este «síndrome ADB». Los sectores más radicalizados de la Concertación, que en esta ocasión fueron abrumadoramente derrotados, han ideologizado al máximo este debate. Eso tiene que ver con el abandono del curso central de este gobierno en el que algunos parlamentarios socialistas están totalmente embarcados.

-El riesgo de esa tesis es que legislativamente no haya ningún avance y que el gobierno no pueda gobernar.

-Los gobiernos se prueban por la eficiencia y la gestión, tienen que ser capaces de sacar adelante los proyectos e impulsar las políticas públicas, no están para hacer alardes testimoniales. La postura de esos parlamentarios se resume en una frase: «no nos importa cuál es el resultado de la gestión del gobierno, siempre y cuando podamos dejar testimonio público de nuestros puntos de vista». Eso implica que, aunque no se hayan dado cuenta, un grupo muy importante de parlamentarios de la Concertación mentalmente ya se fue del gobierno.

"La Alianza es un equipo afiatado; la Concertación, una montonera"

-La Presidenta se jugó a fondo por la LGE. ¿Fue una muestra de liderazgo o de desesperación?

-Ambas. Ya se sabía que el gobierno era minoría en ambas Cámaras, pero ahora lo que estaba en juego era si además era minoría en la propia Concertación. Mi impresión es que la forma resuelta en que la Presidenta y el equipo ministerial finalmente se jugaron da cuenta de la urgencia de la situación, porque ésta fue para el gobierno una semana extremadamente crítica. Y los parlamentarios que trataron de ganar vía indicaciones los aspectos que perdieron en la negociación terminaron por hacer el ridículo.

-En el resultado final de la votación la disidencia del oficialismo fue menor a la esperada.

-En este gobierno lo normal ha pasado a ser extraordinario, porque lo normal es que un gobierno cumpla sus acuerdos y que sus parlamentarios lo apoyen, pero el gobierno está tan desordenado e internamente tan caotizado que algo que es normal se transforma en un gran éxito.

-¿Entonces igual es una derrota de la Concertación?

-El resultado final de esta larga tramitación de la LGE es un triunfo del acuerdo gobierno-oposición, pero también de la Alianza, que hoy es un equipo afiatado, mientras la Concertación es una montonera y el gobierno está haciendo una mala gestión política.

-¿Espera una difícil tramitación en el Senado?

-Los sectores que desde el primer día quisieron boicotear el acuerdo han pretendido colocarse ante el país como los paladines de la educación pública y nosotros estamos listos para entrar a ese debate, pero vamos a partir por discutir dos aspectos que ellos mismos se opusieron a incorporar en el acuerdo educacional: el financiamiento de la educación y el Estatuto Docente. Senadores como Alejandro Navarro, Juan Pablo Letelier y el propio Ricardo Núñez, que habitualmente se aparta de las posiciones más díscolas, tendrán que revisar si quieren o no transitar el fracasado camino del diputado Carlos Montes.

"Piñera debe mejorar la coordinación con los aliados"

-¿Cree que el gobierno, si quiere lograr acuerdos, debe replicar reuniones como las de Piñera-Pérez Yoma?

-La Concertación no tiene mayoría en ambas Cámaras y tiene dos caminos: o se olvida de legislar o busca acuerdos con la oposición. Más claro echarle agua.

-Pero podría reunirse con los jefes de bancada y no con Piñera...

-Piñera está ejerciendo en muy buena forma su liderazgo presidencial, porque su intervención contribuyó a sacar adelante acuerdos necesarios.

-¿Más allá de las críticas UDI?

-Todo candidato presidencial tiene que equilibrar el legítimo ejercicio de su liderazgo con la adecuada coordinación con sus aliados. Piñera ha estado impecable en lo primero y tiene que mejorar lo segundo.

-¿La reunión con el gobierno responde al «Nuevo trato» o al «Desalojo»?

-Ya está más que claro que no hay contradicción entre «Desalojo» y «Nuevo Trato». Son dos énfasis respecto de la política que tiene que efectuar la oposición.
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Laura en el banquillo: La pérdida de peso, los chats con su nieta, insomnios en la cocina...

Cuadro de texto:

Tiene setenta y tantos, ha sido una de las defensoras de los derechos humanos más importantes del país y su hija y su principal asesor, hoy peleados entre sí, cuentan cómo la desaforada parlamentaria ha vivido esta etapa de su vida, que la tiene esperando un "culpable" o "inocente" por el supuesto desvío de fondos públicos anticesantía a su campaña a diputada en 2005. Por René González R. Desde Valparaíso

Desaparecidos, torturados, exiliados... De todo un poco le tocó defender a la abogada Laura Soto en "los años duros", por lo que muchos perseguidos durante el régimen militar la recuerdan con cariño. Luego asumió el rol de denunciante, entre otros casos, en las irregularidades por el desmalezado de la refinería de Concón... Pero ahora pasó al otro lado. A sus setenta y tantos años, y desde 2006, su vida transcurre como una sospechosa de la justicia y, desde el lunes, como una de las ocho personas en el banquillo en el emblemático caso de los "empleos brujos": el supuesto desvío de fondos públicos para enfrentar la cesantía al pago de brigadistas de su campaña 2005. Ya desaforada por la Corte Suprema y suspendida su militancia en el PPD, el miércoles declaró. Desmintió que haya usado cupos de los Programas de Generación de Empleos en su reelección como diputada por Valparaíso -cumple casi una década en el Congreso-. Negó incluso haber pisado su comando y decidió no mirar a su principal persecutor, el fiscal Lionel González, mientras la interrogaba en el Tribunal Oral en lo Penal de la ciudad.

Lleva dos años pasándolo pésimo, a pesar de lo cual logra mantenerse en pie. Sonríe al más leve indicio de broma... Ella misma practica la ironía al borde del sarcasmo: lo hizo con el fiscal y después de acabada su ronda de preguntas, de unas cuatro horas en total, rió de buena gana, dicen sus cercanos, porque no le dirigió ni la más mínima mirada.

A través de quienes han estado con ella todo este tiempo, pero particularmente en conversaciones con su hija, Marisol Paniagua, y su principal asesor y jefe de gabinete, Luis Gatica, La Segunda reconstruyó los momentos de dulce y agraz que la emblemática parlamentaria ha enfrentado desde que esta historia comenzó.

Su esposo, su sostén y... su balde de agua fría

Su entorno está dividido. Nunca -dicen-, nunca dejará de ser una madre para su hija, pero tampoco le cree todo y, muy a su pesar, Marisol Paniagua y "el Lucho" están peleados.

Ella no toma partido. Sigue siempre acompañada por su jefe de gabinete, quien sólo la abandona cuando los fines de semana ella se refugia en Olmué a descansar con su marido, Enrique Paniagua, y sus tres nietas que viven en Chile.

Pero él no la acompaña a tribunales, y difícilmente lo hará. Los fiscales han deslizado que también participó en algunos pagos a brigadistas, pero no lo acusaron, pues, consideran, sólo ayudó como marido.

Sin embargo, él "siempre" le reprocha seguir en política. Ella lo escucha, pero no le obedece ¿Qué tan cierto es ello? Laura Soto no quiso responder a estas preguntas, pero su "alter ego", Gatica, sí.

"Enrique siempre se lo va a decir y no por eso ella lo va a hacer. El día en que la Laura le obedezca, se van a separar, porque Enrique la admira mucho por eso", afirma.

-¿Pero por qué no la acompaña?

-Porque es muy crítico. Por ejemplo, en las reuniones de campaña salimos todos contentos y decimos "¡Había 50 personas!". Y él agrega que "había dueñas de casa (muchas no votan) y niños". Nosotros somos optimistas, pero él tira baldes de agua fría. Como ingeniero cuenta las personas que van a una manifestación por metro cuadrado. Siempre va a encontrar algo.

"Laura -continúa- estaba muy preocupada por Marisol (su hija)". Así hace alusión al grave conflicto que protagonizó casi todo el comando con ella. La querían ver fuera. Con sus sospechas (ver tema relacionado), molestaba.

Entonces la parlamentaria sí recurrió a su marido. Lo quería en un rol de padre, de padre fuerte, capaz de poner orden. Tuvo poco éxito, pero "algo logró".

Desvelos con Código Penal

Marisol Paniagua ha observado más que atenta a su madre. De hecho, más de lo que a la propia Laura Soto le gustaría, porque en ese "velar" por sus intereses terminó peleada con todo el mundo.

-¿Cómo ha visto el paso de su madre de denunciante y luchadora por los derechos humanos al banquillo?

-Empezó a adelgazar muchísimo, estaba muy preocupada. La nana me decía que no estaba bien; que no dormía; que se iba a la cocina; que paseaba; que lo único que hacía era leer textos de derecho penal... Yo le dije que esto era cuestión de Dios, que nos estaba enseñando a ser humildes y que debíamos humillarnos ante él, declarándole que el Altísimo tiene todo bajo control y la última palabra. Que debemos someternos a su perfecta voluntad, sea cual fuere ésta.

-¿Cuándo tuvo esa conversación?

-A fines del año pasado, porque la vi muy mal. Le dije que tenía que ver la Biblia y me dijo que sí, que ahora que se despertaba en la madrugada lo primero que hacía era leer los salmos. La noto tranquila, en paz, sabe que no hizo nada malo, que no es corrupta, que en su insoportable ingenuidad le han pasado cosas por no confiar en quien ha debido, en Jehová. La palabra de Dios dice "maldito el hombre que confía en otro hombre"...

-¿Cómo está su mamá ahora?

-Hasta ahora la he visto bien, pero está cansada. La próxima semana cumplo 50 años y mi mamá tiene unos 25 más. El daño que se nos ha hecho es incalculable.

La falta de sueño, eso sí, serían un rasgo de Soto cuando está bajo stress: "Desde que la conozco, cuando se preocupa de algo se despierta a las 4:00 de la mañana y se pone a leer. Esas cosas le pueden producir insomnio, pero no es la primera vez", describe su jefe de gabinete.

Su alegría: Su nieta de Australia aprendió a escribir y le chatea

"La Laurita", como le gusta que le digan a la diputada, tiene puntales: sus nietas e hijas.

"Paola Paniagua (su otra hija) vive en Australia, con otra nieta que se llama Dannai, de unos 5 ó 6 años. Se comunica por internet con ella y ahora puede hacerlo porque está aprendiendo a escribir", confidencia Gatica.

Paola es sicóloga y sus análisis son bien apetecidos. "Sabe todo por El Mercurio y La Segunda en internet. Lee todos los artículos y hace seguimientos. Conversan y tocan el tema (del juicio). Le dice que esté tranquila", continúa su relato.

Pero además la parlamentaria tiene tres hermanas: Adriana, doctora que trabaja en Punta Arenas y con quien tendría la relación más fluida; Muriel y Yolanda, que es la más conocida en Valparaíso, gracias a su militancia socialista.

En medio de este complejo tramado de relaciones, Laura "no se rendirá", dicen quienes la conocen. Ya peleó durante la era Pinochet; no le temió a la muerte y ese mismo recuerdo es el que le genera esos adeptos que están dispuestos a ir a los tribunales para lavar las manchas de probidad que persigue la fiscalía. "Ella era una leyenda urbana. Defendía a los cabros cuando estaban presos y desaparecidos y para nosotros, los militantes del Mapu, era... Tenemos mucha afinidad política. Los enfoques que hace a mí me sobrepasan. La admiro...", señala Gatica, uno de los mejores exponentes de esa fidelidad.

Marisol Paniagua: "Si mi mamá se levanta será un milagro de Dios"

Es egresada de derecho de la Universidad del Mar, donde su tesis está en segunda revisión. Aunque apruebe, su título pende de un hilo: si es condenada a los cinco años que pide la fiscalía por el caso de "empleos brujos" que se sigue en contra suya y de su madre, Laura Soto, jamás le darán el cartón.

Marisol Paniagua Soto está confiada en que será absuelta: "La palabra de Dios dice que todo lo oculto ha de salir a la luz".

-Laura Soto dijo en su declaración que su separación matrimonial gatilló conflictos en el comando de campaña...

-Mi matrimonio (con Uziel Valle, también acusado) venía mal desde principios de 2005, y en mayo una llamada anónima me dijo que andaba con otra. Me obsesionó descubrirlo y por eso no me pude hacer cargo de la campaña. Descubrí que era así (el engaño) y se produjo el quiebre...

-¿Cómo afectó eso al comando?

-A mi mamá le hicieron creer eso. En la campaña había muchos aprovechadores y yo traté de pesquisar eso... Barajaba dos teorías: que le estaban sustrayendo recursos; que el comando había sido infiltrado para que perdiera y ambas a la vez.

-¿Comprobó alguna?

-Creo que eran correctas. Mi mamá es muy inteligente para algunas cosas, pero para manejo de campaña es cero. ¿Qué hacían los activistas? Descubrí que tenía actividades comprometidas para una hora y que o no estaban en su agenda o se la habían anotado dos horas más tarde. A toda esta gente no le convenía tenerme en la campaña y a mi mamá, en pleno fragor, le era más fácil creerles a los orejeros de palacio que a mí, la conflictiva.

"El contratista no dice la verdad"

-El contratista Luis Vargas (imputado que declaró) dijo que lo ayudó a pagar a los trabajadores PGE en el comando, porque usted los conocía.

-No dice la verdad. El los conocía y como yo sospechaba me senté una sola vez con él para pedir los carnés de las personas y saber a quiénes se les estaba pagando. Tengo la impresión de que muchas de esas personas se arreglaban con el contratista, que algunas se dieron cuenta de que era fácil percibir recursos sin trabajar para PGE, ni para la campaña.

-Dijo también que usted quiso despedir a trabajadores PGE, por no hacer bien el trabajo de campaña, y por eso fue con él al Congreso a hablar con su madre.

-No es efectivo (asegura que él quiso conversar con la diputada para que la apoyase en el despido de una embarazada). Me di cuenta de que en el comando había una lista de 80 personas (brigadistas) y yo sólo veía llegar a 10 desde mi oficina...

Dice que detectó que personas cobraban, sin trabajar en la campaña. Los despidió "y eso generó escándalo... mi mamá me dijo '¿qué estás haciendo?, ¡me están destruyendo la campaña!': fue una puñalada al corazón".

"Me derrumbé. Dejé a los niños con mi mamá y me fui a un hotel como 5 días sola y me reencontré con Dios", relata. Ese proceso de reconciliación lo extendería a su madre, a quien volvería a ayudar -en forma paralela al comando- al final de la campaña, "para ganar a mi enemigo, el DC (Alex Avsolomovich), no la UDI".

-¿Un mea culpa?

-Hice mal en tratar de demostrar en campaña mi teoría: mi palabra no era lo suficientemente fuerte para que mi mamá reaccionara; pesó más el entorno político. Yo la metí en este lío, porque si no me meto jamás habría conocido a Vargas y no lo habría llevado al Congreso.

-¿Por qué habría testigos que apoyarán la acusación de la fiscalía?

-Porque nos están sacando del escenario político... Si mi mamá se levanta será un milagro de Dios. La presa grande es mi mamá, pero a través de la presa chica llegan a la grande. Se dice que la heredera natural de ella soy yo y así matan dos pájaros de un tiro.

- Jorge Schaulsohn y Beltrán Urenda -dos compañeros de la desaforada diputada Laura Soto en su trayectoria política- "lamentan" y dicen mirar con "pena" el juicio en el que hoy está enfrascada. Aunque alejados de las posiciones que un día los acercó, siguen de cerca el caso que tiene a Soto desaforada y procesada. No ha hablado con ella hace más de un año, pero el secretario general de ChilePrimero, Jorge Schaulsohn, recuerda con cariño a la diputada, con quien compartió dos directivas del PPD, entre 1990 y 1994. "Siempre le tuve gran estima. Es una mujer luchadora, que se destacó en la pelea por los DD.HH.", dice, y la describe como una persona "totalmente ingenua, medio volada, un poquito estrafalaria tal vez, pero buena de alma". Schaulsohn dice que le da "mucha pena" ver a Soto desaforada y procesada. Cuenta que el 2005, como jefe de la campaña parlamentaria del PPD, fue varias veces a Valparaíso a visitarla porque "estábamos muy preocupados: me di cuenta de que la Laurita -y no quiero emitir ningún juicio respecto de lo que hoy se investiga- no estaba en control de su campaña. Lo tenía su hija (Marisol Paniagua). Nosotros creíamos que iba a perder", dice.

Urenda: "Estoy afectado y dolido por ella"
Beltrán Urenda compitió con Soto en las elecciones parlamentarias del 89 y del 93, por la circunscripción 5 de la V Región. Desde fuera de la política, Urenda dice sentirse "afectado y dolido por ella... Es lamentable ver así a una persona que por tantos años se dedicó al servicio público". El ex senador cuenta que siempre tuvo una "buena relación con ella, de trato amable y respetuoso. Nunca tuvimos un encontrón". Y agrega que no la ha visto hace unos 3 ó 4 meses. "No podría juzgarla -dice-, pero mi impresión, por lo que uno lee, es que son muchos los casos que hay de este tipo, al borde de la legalidad". Y sigue, explicando que "el fragor de la lucha electoral lleva a perder la tranquilidad de juzgar entre lo que se puede y no se puede hacer. Se dejan de lado ciertos principios y se aprovecha cualquier coyuntura o circunstancia con tal de ganar". Así explica el que su ex compañera en el Congreso se encuentre hoy procesada por la justicia: "Nadie puede negar que ha habido un aprovechamiento de recursos fiscales destinados a solucionar la cesantía con el deseo de ganar una elección". Sus cercanos dicen que en materia política, uno de los verdaderos bastones de apoyo de Soto ha sido el senador Guido Girardi (PPD). Sin embargo, también en esta área sabe de agraz: hubiese "esperado más" del ex timonel del partido Sergio Bitar y de la mesa directiva que presidía. Su jefe de gabinete, Luis Gatica, sostiene que le han enviado saludos de apoyo "humano" el alcalde Aldo Cornejo (DC), los senadores Jorge Burgos (DC) e Iván Moreira (UDI); "La Regalona", Carmen Ibáñez, y "otras personas de manera transversal".
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Bitar: "Como ministro de Educación siempre negocié con la derecha"

Cuadro de texto:

Aunque apoya las gestiones del gobierno en torno a la LGE, titular de Obras Públicas admite que "puede ser que haya que mejorar la redacción, que las consultas no hayan sido las adecuadas o que no se procedió como se debía..."El debate que viene en el Senado y la dura posición de Girardi: "El debe aceptar lo que decide su partido".

A pesar de la dura semana de discrepancias y enfrentamientos al interior de la Concertación y con el gobierno por la polémica Ley General de Educación, el ministro Sergio Bitar no cree que en el oficialismo se esté gestando un «quiebre». Por el contrario, desdramatiza lo ocurrido y asegura que "no hay división, sólo discusión..."

Y es que a juicio del ex timonel PPD y también ex ministro de Educación de Lagos, ésta no es una situación que afecte al conglomerado de gobierno sino que al país, "porque lo que hemos visto es una situación de complejidad del aparato político para recoger las grandes aspiraciones ciudadanas".

Aunque hoy está en Obras Públicas, tiene su mirada y su corazón puestos también en lo que ocurre con la LGE. Y en eso apoya de manera decidida a su par del gabinete, Mónica Jiménez. "Yo, como ministro de Educación, siempre negocié con la derecha para alcanzar los acuerdos que creía que eran importantes para el país", enfatiza.

-¿Qué le parece que esta vez no sólo los díscolos de la Concertación discreparan de la LGE, sino también muchos que son reconocidamente gobiernistas?

-De la LGE no, porque todos los diputados conocedores del tema saben que esto fue una discusión muy amplia, con comisiones como nunca en la historia. Todos participaron y se llegó a un buen acuerdo; no es lo óptimo, pero es un importante paso.

-Fue aprobada en general, pero con un grupo importante de parlamentarios de la Concertación rechazando la indicación acordada con la Alianza...

-Yo destaco la decisión del gobierno, particularmente de la Presidenta, de dar un paso que veníamos gestando desde el 2006-2007 -cuando iniciamos estas discusiones para enviar un proyecto de ley sobre educación pública- y que la refuerza más allá de lo que se ha hecho antes, entendiendo por tal aquella que está dirigida por el Estado a través de sus distintos organismos, sean municipios o directamente.

Eso va a ser un tema de discusión que requerirá más profundidad. Estaba planteado así desde antes, de manera que la indicación específica de ahora es -a mi juicio- más una cuestión semántica.

-Entonces, ¿qué le parece que muchos parlamentarios de la Concertación no estuvieran de acuerdo con la indicación?

-Puede ser que haya la necesidad de mejorar la redacción, puede ser que las consultas no hayan sido las adecuadas o un sentimiento de que no se procedió como se debía haber procedido. Pero vamos al fondo de la cuestión, que no es la indicación en sí misma, sino que la resolución de elevar la calidad de la educación pública, y eso se va a hacer.

"Más vale un avance sustantivo que ninguno"

-En toda esta discusión, ¿se sintió más cerca de la ministra de Educación o de su correligionario, el senador Guido Girardi, que tuvo una postura muy crítica?

-La ministra Jiménez representa los acuerdos de la Concertación, incluyendo al partido del senador Guido Girardi y al propio senador Girardi, que debe aceptar lo que decide su partido.

-¿Usted también habría negociado con la Alianza si hubiera sido ministro de Educación?

-Como ministro de Educación siempre negocié con la derecha para alcanzar los acuerdos que creía que eran importantes para el país. Así fue con la acreditación de las universidades, aunque me costó, porque tuve mucha oposición de la derecha, pero salió; lo mismo para concursabilidad de los directores; incluso, para la evaluación docente, en algunos casos; el crédito con aval del Estado, etc. Más vale un avance sustantivo que ninguno.

-¿Está de acuerdo con Girardi en que el gobierno no debiera resignar sus posturas en salud y en educación, por llegar a acuerdos con la Alianza?

-El ideal es mandar las iniciativas de acuerdo al pensamiento de uno, pero la política también es lo real, es la combinación entre ideal y real. En un momento determinado uno tiene que ver si cuenta con los votos para avanzar, porque o si no es puro «testimonialismo». Lo que sí coincido con él y otros es que tenemos que reforzar la educación pública; ésa es una bandera que creo que es indispensable para el país, y la razón principal es que no existe ningún país desarrollado que no tenga educación pública que no sea claramente mayoritaria.

-Pero la tesis de Girardi es que no hay que "poner en un pedestal" a Sebastián Piñera, y que aparezca como el gran triunfador, como dicen que ocurrió ahora.

-Yo sé que eso molestó a muchos... y es un factor que hay que tener presente en política para no generar problemas y susceptibilidades.

Dos listas: "Si caemos en el divisionismo va a ser un error"

-Cuando Ud. era presidente del PPD apoyó la idea de las dos listas de concejales, que generó una gran división en el oficialismo...

-Un equipo trabajó esa idea, se discutió en la comisión política, hubo amplia mayoría y yo estimé que tenía tres ventajas: que permite arraigarse más con nuevos dirigentes jóvenes, de mujeres o sociales; que ayuda a obtener más votos; y que evita la gente que va «por fuera» y que ayudaría a que se vistan grupos marginales de la Concertación que la han abandonado y que quisieran entrar a negociar esa seudo representación con la derecha.

Esas ventajas las planteé así a los presidentes de partidos y era un proceso en discusión. Ahora, siempre inspirado en la regla de oro de que esto se resuelve por consenso en la Concertación.

-Pero acá no había consenso y hasta el gobierno se la jugó por una lista, como admitió Vidal.

-Eso lo entiendo como una posición legítima y en un momento fue la visión que hubo en el gobierno. Creo que la Presidenta logró su cometido, en el sentido de que los presidentes de partidos llegaran a consenso, y la mejor demostración es la unidad en las candidaturas a alcaldes. Eso demuestra la unidad de la Concertación.

-¿No se sintió incómodo cuando el gobierno defendió la lista única, mientras Ud. había impulsado el planteamiento PPD?

-Esto fue siempre buscando el acuerdo de la Concertación. Si el conglomerado arribaba a un acuerdo que fuera una lista, bien; si la Presidenta tomaba esa decisión, yo soy ministro del gobierno y me iba a alinear con lo que señala ella, o si no hubiera tenido que dejar el gobierno.

-Hay quienes dicen que el liderazgo de Bachelet salió dañado, pues, pese a que convocó a los tres ex Presidentes de la Concertación, finalmente se impuso igual la tesis del PPD y del PRSD....

-Para nada. Una persona se engrandece cuando consulta y se apoya en otros como los ex Presidentes; cuando constituye comisiones como la de la previsión, que dio resultados óptimos para el país, y después decide de manera muy clara. Y en esta materia también resolvió pedir a los presidentes de partidos el acuerdo, que terminaran rápido las conversaciones sobre alcaldes. En esas dos líneas la Presidenta ha obtenido resultados obvios.

-¿Es cierto que usted jugó un rol en las conversaciones en plena crisis?

-Todo lo que se me solicite para actuar en el campo político lo hago. En esta materia obviamente mi partido me pidió opinión; también intercambié puntos de vista con unos y otros, y con los demás partidos. He sido tres veces presidente del PPD y senador y, por lo tanto, ese rol es natural.

-¿Qué opina del hecho de que se advierta que con dos listas de la Concertación, la Alianza va a terminar ganando?

-Primero, no comparto la nomenclatura de las dos listas. Creo que hay una lista grande de la Concertación, no dos. Y si hacemos las cosas bien, tenemos un candidato a alcalde y van todos los candidatos a concejales tras él; la relación entre los partidos es siempre hermanable. No veo riesgo si lo hacemos con inteligencia. Si caemos en el divisionismo va a ser un error, pero no lo veo así.

Además, las candidaturas a concejales tienen otro carácter. Son más bien las personas las que se someten al veredicto ciudadano y la gente los conoce, de manera que veo esto como menos álgido de lo que se presentó, y los resultados que habrá serán obviamente más votos. Lo que no estoy seguro es que haya más concejales, porque habrá dos listas y eso afecta la cifra repartidora.

-Después de las discrepancias en las dos listas y la LGE, ¿no ve que en la Concertación se está activando una bomba de tiempo que puede dañar su unidad?

-No, no hay que confundir lo que es la unidad de la Concertación con la agitación ciudadana. El hecho de que haya debate, que unos parlamentarios tengan una posición diferente, no es sinónimo de división de la Concertación en lo fundamental. (La Segunda 20)
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Mario Vargas Llosa y la relación entre Perú y Chile: "No podemos perder el tiempo enemistándonos unos con otros"


El escritor peruano está preocupado por el rol de Chávez en la región, por el armamentismo y las hostilidades entre países del Cono Sur. En entrevista con "El Mercurio" celebra el acercamiento de Alan García con Chile y adelanta detalles de su próxima novela.

SANTANDER.- Después del intenso encuentro literario, "Lecciones y maestros", que reunió durante tres días en Santander a Mario Vargas Llosa con los novelistas españoles Javier Marías y Arturo Pérez Reverte, el escritor peruano analiza para "El Mercurio" los baches por los que pasa la relación bilateral entre Chile y Perú, y lanza sus dardos contra el que considera el problema más preocupante del continente, Hugo Chávez.

No obstante, el escritor cree que "tampoco hay que ser demasiado pesimistas", porque, como dijo a la agencia EFE, "dentro de Venezuela, hay una oposición democrática muy resuelta contra el proyecto totalitario de Chávez, encabezada sobre todo por gente joven". Además, agregó, hay países, como Perú y Colombia, donde Chávez "ha metido muchísimo dinero y ha tratado por todos los medios de desestabilizarlos", pero "ha fracasado totalmente".

El ex candidato presidencial adelanta detalles de su próximo libro, que lo llevará a recorrer los mismos ríos congoleses que inspiraron a su admirado Joseph Conrad para escribir una de sus obras cumbres, "El corazón de las tinieblas".

Acaba de pasar tres meses en Perú, y ha visto "unos consensos muy amplios a favor de la que es la única fórmula que trae progreso y desarrollo a los países: democracia política y economía de mercado", según dijo a EFE. Agregó que está "muy satisfecho", con la situación actual del país porque "está progresando. Eso es una realidad que nadie puede negar, está creciendo económicamente y las instituciones democráticas funcionan".

-¿Qué opina del gesto que tuvo Alan García con Chile al mostrarse dispuesto a venderle gas, lo que es rechazado por algunos grupos nacionalistas peruanos?

-Creo que esa actitud (la de García) es compartida por la inmensa mayoría de los peruanos. Quienes predican la hostilidad o el encono o el rencor entre países latinoamericanos son unos insensatos que van contra el progreso, contra el desarrollo de sus propios países. Nosotros tenemos problemas muy grandes en América Latina y no podemos perder tiempo, energía ni recursos, enemistándonos unos con otros. Si hay problemas, deben resolverse mediante negociaciones amistosas. Todos los problemas tienen una solución amistosa y lo fundamental es la cooperación. En un mundo que hoy en día está globalizado, en que las fronteras se están evaporando, esa cooperación es realmente indispensable para dar la batalla contra el subdesarrollo, que es el verdadero enemigo que tienen los latinoamericanos.

-¿Le preocupan entonces los roces entre Ecuador y Colombia y las intromisiones de Chávez en la región?

-Desde luego que me preocupan mucho las intromisiones de Chávez. Él es el mayor peligro que tiene hoy la democracia en América Latina. Quiere imponer un modelo de socialismo autoritario y para eso está utilizando los petrodólares. Creo que los países latinoamericanos deben hacer una causa común de defensa de lo más precioso que tenemos, que es el sistema de legalidad, de libertad, que permite el desarrollo. Las dictaduras no han traído jamás desarrollo a ningún país, ni las de izquierda ni las de derecha. La defensa de la democracia es absolutamente indispensable, y en esto debe haber una solidaridad latinoamericana.

-¿Teme un rebrote del armamentismo?

-Temo un aumento del armamentismo, desgraciadamente. Todavía el nacionalismo es muy fuerte en América Latina, está muy arraigado, y una de sus consecuencias son esos gastos, completamente astronómicos y disparatados para países pobres como los nuestros. Estamos armándonos para qué, ¿para matarnos? o, en todo caso, ¿para dar más poder a los ejércitos? En la sociedad latinoamericana ya sabemos, por experiencias del pasado -y algunas no muy antiguas-, lo que significa tener ejércitos muy poderosos armados hasta los dientes en países pobres, de instituciones frágiles.

-¿Se mantendrá como observador de la situación política americana?

-Participo como escritor. Para eso escribo, para eso hago periodismo. Esa es, creo, una de las funciones del escritor y del intelectual: participar en el debate cívico. Por eso yo hago periodismo, pero no volveré a participar en la política activa y profesional.

"Esa actitud (la del Presidente Alan García respecto de venderle gas a Chile) es compartida por la inmensa mayoría de los peruanos".

El Congo será el escenario de su próxima novela

La novela que tiene en carpeta Mario Vargas Llosa se basará en la vida de un personaje controvertido: el diplomático irlandés Roger Casement (1864-1916). Un héroe para algunos, un villano para otros. Sus denuncias de los abusos del rey belga Leopoldo II en la zona que hoy corresponde a la República Democrática del Congo lograron que esa tierra dejara de ser su coto de caza y pasara a la administración de Bélgica en 1908. Pero su defensa de la lucha armada por la independencia irlandesa lo llevó a la horca, acusado de traición a Inglaterra.

Para este proyecto, Vargas Llosa hará su primer viaje al África negra, donde repetirá el recorrido que hizo Joseph Conrad, para "tener una idea personal, directa de ese mundo antes de empezar a escribir sobre el Congo", pero no para hacer una investigación, porque cree que ya no queda rastro de su personaje.

-¿Qué le interesó de Roger Casement?
-Mi admiración por (Joseph) Conrad. Estaba leyendo una de sus biografías, en la que se narraba que, en su viaje al Congo, donde fue por primera vez como capitán de un barco, la primera persona a la que conoció fue Roger Casement, un joven británico que ya llevaba un tiempo en África y que fue quien le abrió realmente los ojos sobre el mundo al que llegaba. Lo acompañó en el viaje que hizo por el río Congo y lo ayudó a vivir las experiencias que le permitieron escribir "El corazón de las tinieblas", que es uno de los libros más hermosos que escribió. Me dio cierta curiosidad y entonces empecé a averiguar quién era este Roger Casement. Descubrí que era un personaje fascinante, con una vida muy interesante. También bastante misteriosa, que había estado vinculado a América Latina porque había vivido muchos meses en la Amazonia, en la época del caucho, Así, poco a poco, me fui interesando mucho en él y me surgió la idea de escribir una historia, no una biografía, sino una versión libre del personaje y de su tiempo. (El Mercurio 21)
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"En la Concertación hay sectores que se sienten incómodos con su Gobierno"
Por Raquel Correa

El experto en Educación José Joaquín Brunner califica como un triunfo político transversal la aprobación de la nueva institucionalidad que reemplazará a la criticada LOCE. Pero también le preocupa que varios parlamentarios oficialistas "terminen como cualquier oposición, tratando de arrancarle concesiones" a La Moneda a cambio de su voto.


Nunca fue ministro de Educación, pese a que es uno de los que más sabe del tema en Chile. Ahora, con 63 años, no le atrae serlo. Con más de 30 obras publicadas, este sociólogo titulado en Harvard y egresado de Derecho en la Universidad Católica, enseña e investiga en la Universidad Diego Portales.

Formado en el Colegio Alemán (casado con Mónica Espinosa, 3 hijos y 2 nietos) en su departamento no cabe un libro más. Militante PPD, siguió con extremo interés la aprobación de la nueva Ley General de Educación (LGE) nacida para reemplazar a la LOCE. Considera "muy positiva" su aprobación en la Cámara después de tantos avatares:

-Representa un avance significativo para mejorar la institucionalidad del sistema escolar. Haber mantenido la LOCE habría sido incomprensible.

-¿Ganó el gobierno o la oposición? Una veintena de votos en contra y abstenciones fueron de la Concertación...

-Es un logro conjunto del Gobierno y oposición.

-¿Qué significa que de los 9 votos en contra, 5 sean de la DC?

-Que sigue habiendo diferencias significativas dentro de la Concertación. Refleja el relativo desorden que hay en algunos sectores que apoyan al Gobierno, pero actúan más como un segmento de oposición adicional de la oposición.

-Que el proyecto se aprobara con votación unánime de la oposición y no de la Concertación...

El ex ministro Secretario General de Gobierno de Frei piensa un instante:

-Dentro de la Concertación hay sectores que se sienten incómodos con su Gobierno y a disgusto con el país que durante 20 años han contribuido a crear. Me resulta incomprensible. Son tantos los progresos en distintos planos que ha tenido la sociedad chilena en los últimos 20 años, que no resulta entendible que algunos sectores hayan terminado teniendo una crítica tremenda respecto del Gobierno, no se sientan comprometidos con él y terminen como cualquier oposición, tratando de arrancarle concesiones a la hora de las votaciones. En ciertos sectores de la Concertación se ha perdido el sentido de la responsabilidad gobernante.

"Estamos al comienzo del proceso"

-¿De acuerdo con la Agencia de Calidad que propone el proyecto aprobado en la Cámara?

-Es una de las cosas más interesantes del proyecto. No hay ningún país que tenga una buena institucionalidad educacional y obtenga buenos resultados para sus alumnos, que no cuente con una poderosa Agencia de Calidad. Chile no la ha tenido nunca.

-Se suponía -continúa- que debía hacerlo el ministerio, pero nunca ha podido: no estaba diseñado para eso. La supervisión es puramente administrativa; se trata de ver si los colegios tienen las condiciones de infraestructura, si los libros de clases reflejan la asistencia de los alumnos, todas cosas importantes pero marginales a lo que ocurre en la sala de clases. Las agencias de calidad miran el proceso de enseñanza dentro de la sala.

-Se agrega la Superintendencia Fiscalizadora. ¿Tampoco existió nunca?

-Existió la idea de tener una Superintendencia de Educación. Ahora, por primera vez, aparecerá un organismo que procura mayor transparencia en el uso de los recursos públicos de escuelas municipales y de sostenedores privados, para que usen con eficiencia los recursos que el Estado les entrega y se hagan responsables ante este organismo independiente. Se requiere integrar estos dos organismos y después crear un tercero: el Consejo Nacional de Educación, que es la autoridad curricular que fijará los estándares de calidad con que se evaluará a los colegios.

-¿Esto es sólo el puntapié inicial?

-Estamos al comienzo del proceso. La ley entera tiene que ser aprobada y después deben aprobarse las leyes de la Agencia de Calidad y de la Superintendencia, que forman parte del acuerdo. El Consejo Nacional de Educación se crea para ejercer la autoridad curricular del país: aprobar el currículum nacional y fijar los estándares, algo que en Chile no existía y es el umbral que deben alcanzar los alumnos en las distintas materias.

-¿Con la subvención de $38 mil promedio por alumno, se puede mejorar la educación?

-No. Esa cifra es ¡insuficiente! para llegar a la meta de calidad. Se requiere una subvención pareja para todos del doble de ese monto. Y diferenciada, por encima de esa cifra. Hace unos meses se aprobó una subvención mayor para los alumnos que provienen de los hogares más pobres: llegará a unos $65 mil por alumno. Necesitaríamos esa suma como piso y de ahí diferenciar hacia arriba. El gobierno hizo un esfuerzo en el Presupuesto de este año y aumentó la subvención en 15%. El compromiso debiera ser subirlo cada año en un 15% hasta llegar a unos $65 mil como base. Hasta ahora teníamos la misma subvención para todos.

-¿El ministro de Hacienda está de acuerdo?

-Los ministros de Hacienda son sensibles al gasto en Educación: entienden que el futuro de la economía chilena depende del capital humano, que significa mejor educación de todos. A veces dudan de cómo se usan los recursos, pero con los nuevos organismos debieran tranquilizarse en el futuro.

-La nueva legislación no habla de modernizar al Mineduc.

-No, pero ahora que se creará esta nueva institucionalidad donde el sistema escolar quedará radicado en distintos organismos -el ministerio, el Consejo Nacional, la Agencia de Calidad y la Superintendencia- el Mineduc tiene que redefinir sus funciones y tendrá que modernizarse. El Estado, en muchas áreas, se ha quedado atrás. "Pinochet dejó a los colegios en bancarrota"

-¿Qué beneficio aporta reducir la Educación Básica de 8 a 6 años?

-Es una señal potente para las facultades de educación en la manera en que deben especializar a sus profesores. Los adolescentes de 7° y 8° tienen necesidades formativas distintas de los más pequeños y acá no hemos especializado a nuestros profesores para que enseñen de acuerdo al ciclo de desarrollo del aprendizaje.

-¿Los chilenos hoy "saben menos que un niño de 5.o básico"?

-Los niños de hoy saben muchísimo más que los de hace 30 años. Entonces había una cantidad de niños y jóvenes excluidos de la educación. Hoy casi todos los jóvenes en la secundaria están terminando su formación de 12 años. El problema son las desigualdades en los hogares, ingresos, tradiciones culturales, libros, computadores. Eso se refleja en el sistema escolar; antes no se notaban tanto porque el sistema tenía sólo a los hijos de las clases pudientes y sectores medios. Hoy están ¡todos! en el sistema escolar. Y una gran parte aspira a la educación superior.

-Cuando ingresé a la universidad entraban 5 de cada 100 jóvenes; hoy un 45% llega a la educación superior. El 75% de los universitarios son primera generación que alcanza la educación superior. Se ha producido una verdadera revolución al interior de los sistemas escolares.

-¿Cree que con la LGE cambiarán los resultados del último SIMCE, que arrojó que sólo el 40% de los alumnos de 4° Básico aprende los contenidos mínimos?

-No en los próximos 2 ó 3 años. Los resultados dependen de tres factores. 1°) Los hogares. Mientras no haya mayor desarrollo general en el país es difícil que vayan subiendo como esperamos. 2°) Lo que ocurra en las aulas y en la gestión de las escuelas. 3°) La institucionalidad. Esta ley se refiere sólo a este factor.

-¿Qué factor es el más negativo para la educación?

-La desigualdad de la sociedad, la calidad de los profesores y la efectividad de la gestión de las escuelas. Ahí tenemos severas limitaciones. Hay un problema con la formación de la carrera académica, sus sueldos y condiciones de trabajo.

-El Colegio de Profesores se opone.

-Se opone la directiva a la evaluación y a muchas otras cosas. Esta ley no toca ese tema, porque se refiere al marco general. Los profesores en Chile son 150 mil y una gran parte entiende que ser evaluados es necesario para el prestigio de su profesión. Hace un tiempo se aprobó acreditar las carreras de Pedagogía y todas tendrán que cumplir con ciertos requisitos mínimos: se eliminarán carreras fantasmagóricas de universidades que forman profesores los fines de semana.

-¿Cuándo cambiará el Estatuto docente?

-Tiene que haber un estatuto y fijar determinadas garantías de estabilidad en el trabajo, pero la estabilidad no puede ser tan rígida como para que si un profesor se desempeña mal, el director no pueda cambiarlo. Hasta hace cinco años los directores era vitalicios; eso se modificó.

-La verdad -prosigue- es que el gobierno de Pinochet dejó a los colegios en bancarrota. Nunca el sistema educacional tuvo remuneraciones tan bajas para los docentes como el año 90. Ha aumentado en 4 o 5 veces, pero no basta, porque se partió de un subterráneo donde estaba enterrada la educación.

Votación en contra de diputados DC:

"Refleja el relativo desorden que hay en algunos sectores que apoyan al Gobierno, pero actúan más como un segmento de oposición adicional de la oposición".

Desafío:

"El Ministerio de Educación tiene que redefinir sus funciones y tendrá que modernizarse. El Estado, en muchas áreas, se ha quedado atrás".

Cambio:

"Cuando ingresé a la universidad entraban 5 de cada 100 jóvenes; hoy un 45% llega a la educación superior. El 75% de los universitarios son primera generación que alcanza la educación superior. Se ha producido una verdadera revolución al interior de los sistemas escolares".

Definiciones:

-Según Jaime Mulet (PRI), "la Concertación se comió el sapo del lucro completo".

-Esa es absoluta demagogia que no refleja más que ignorancia. Esta ley regula las exigencias a los sostenedores, privados y estatales. Van a tener giro único.

-Lucro en la educación:

-Puede ser negocio siempre que se regule en forma transparente. Y la mayor parte de la educación en Chile no tiene el carácter de un negocio.

-La negociación Concertación-Gobierno por la LGE:

-Complejísima. Estoy insatisfecho con eso. No me parece que una ley de esta importancia, una vez concordada, mereciera tales reparos de nuestros propios parlamentarios.

-El paro estudiantil:

-No creo que tenga ninguna vinculación con la LGE. Aparecer manifestándose cuando se está sustituyendo la LOCE no tiene sentido. Son minorías que se movilizan a través de medios violentos impropios.

-Administración municipal:

-Hay problemas y se pueden superar con un buen sistema gerencial o creando corporaciones o uniendo varias comunas pequeñas. Hay que volver a atacar ese problema.
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Jorge Schaulsohn: "Hay un abismo entre el gobierno y sus parlamentarios en temas cruciales"

Luego de las intensas gestiones que debió desplegar Michelle Bachelet para alinear a los diputados oficialistas, y lograr la aprobación de la Ley General de Educación, el secretario general de Chile Primero cree que ese episodio demuestra que "el quiebre de la Concertación es por temas de fondo". Jorge Schaulsohn adelanta que en el Senado el bloque independiente que integra ChilePrimero rechazará la Ley General de Educación. Su razón: "No nos gusta porque no habla de temas fundamentales", afirma. Son esos mismos temas los que cree terminaron por hacer pagar un "costo en la relación afectiva entre La Moneda y sus diputados".

¿Qué vienen a reflejar las gestiones de la Presidenta para lograr la aprobación de la Ley General de Educación? El quiebre de la Concertación, pero ya no por un problema de si llevo una o dos listas de candidatos a concejales, sino que el quiebre de la Concertación por temas de fondo. Hay un abismo completo entre el gobierno y sus parlamentarios en un tema crucial como la educación. Si los diputados de la Concertación hubiesen podido votar en forma libre y de acuerdo a su conciencia, prácticamente ninguno habría respaldado esta ley.

¿Qué le pareció la reunión de Piñera con los ministros Pérez Yoma y Velasco para buscar acuerdos políticos?

Muy bueno para Piñera. Soy un gran partidario del diálogo entre las fuerzas políticas, pero los diálogos políticos  -y en esto coincido con Camilo Escalona- se tienen que hacer en los lugares institucionales.

Algunos personeros oficialistas como el ex presidente Ricardo Lagos criticaron este acercamiento.

El gobierno está en una encrucijada tremenda, porque hoy el principal objetivo de la Concertación es aferrarse al poder, y cada vez que golpea la puerta de la oposición para conseguir los votos que no tiene les está llevando agua a las futuras expectativas presidenciales de Piñera.

¿Qué opina de las irregularidades detectadas en el Ministerio del Trabajo?

Es un síntoma más de que la probidad anda muy mal en el gobierno y es fruto de una actitud tolerante por parte de la Concertación en los últimos años, desde justificar el caso MOP Gate hasta blindar a las personas que aparecen comprometidas. La Concertación privilegia la lealtad por sobre la probidad.


En la Alianza también se han visto casos complejos, como Huechuraba y Recoleta. ¿Hubo un doble estándar de la UDI?

Sí lo hubo, porque cuando se trata de hechos contrarios a la probidad que provienen de la Concertación, la derecha no exige que haya un fallo judicial con sentenciada ejecutoriada para tomar medidas. El drama es que ese mismo doble estándar lo tiene también la Concertación.

¿Qué lecciones deja a la Alianza su rechazo a ir como candidato por Santiago?

La derecha es una coalición política muy sectaria que no sabe construir alianzas con sectores que no piensan como ellos. Tienen una mentalidad de patrón de fundo y esto se expresó en estas conversaciones. El gran desafío para Piñera es romper ese sectarismo.
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Vidal: “Nos sentaremos en la cama de Piñera si es necesario”

Bastante cargadas han sido estas últimas semanas para el vocero de Gobierno. Luego del episodio Piñera, la polémica generada en torno a la votación de la Ley General de Educación en la Cámara de Diputados donde Francisco Vidal estuvo algo ausente de las negociaciones, finalizando con la evaluación de la Contraloría sobre el destino de más de seis mil millones de pesos en la Subsecretaría del Trabajo, además de eventuales irregularidades en la División de Organizaciones Sociales (DOS), que depende de su cartera, el vocero asegura que será implacable si se descubren anomalías. Tras una larga reunión con el director de la DOS, Francisco Estévez, y desde su oficina repasa los últimos conflictos que ha enfrentado el Gobierno.

-¿Se ha sentido solo en el gabinete?

-No, en lo absoluto. Al revés, es un equipo en el que podemos tener diferencias, que es legítimo que las haya, pero que trabajamos en base al centralismo democrático: tomamos una decisión y todos se quedan detrás de ella. Normalmente, esa decisión final la toma la Presidenta, así que yo cero rollo.

-Pero habrá notado el duopolio entre Hacienda e Interior.

-Salvo la conversación con Piñera, que además fue conocida por todos nosotros a la hora de almuerzo del viernes, no sabíamos la hora ni el lugar, pero sí nos parecía importante conseguir los votos de RN. Mi relación con el comité político es de colaboración, mentalidad colectiva y lealtad a la Presidenta de la República y a nadie más.

-Deteniéndonos en el episodio Piñera, ¿los demás ministros conocían todos los detalles?

-Para Carlos Maldonado, José Antonio Viera-Gallo y para mí, la reunión era sabida, el lugar y la hora fueron la sorpresa. No hay ninguna cosa extraña, más allá de la crítica que vino después de por qué ir, y eso tenía una explicación: porque este hombre estaba recién operado y era importante sacar adelante los proyectos de la Presidenta, y uno está dispuesto a pagar el costo por eso.

-¿No fue un error ir a golpear la puerta al líder más visible de la derecha?

-No, el error no estuvo en eso. Lo que a mí me llamó la atención es el grado, para decirlo simpáticamente, de soltura de Piñera, porque al día siguiente en todos los diarios, radios y TV se ufanaba que él había conseguido todo, la rebaja a la parafina, todo. Lo importante es que se promulgará la ley de los combustibles la próxima semana y bajará el precio de la parafina.

-¿No se evaluó que Piñera haría un manejo político publicitario de la situación?

-Sí, pero por sobre eso estaba la necesidad de contar con los votos.

-Pérez Yoma, en el comité político del lunes, admitió que se había atarantado.

-Sí, porque todos nos hacemos autocrítica, pero mirado en perspectiva creo que valió la pena, porque estoy pensando que la próxima semana la jubilada, cuando vaya a buscar parafina, tendrá que pagar 100 pesos menos. Si el costo para eso es ir donde Piñera, sentarse con él en la cama, tomarse un cafecito, bien vale la pena.

-Después de la votación de la LGE, las relaciones entre La Moneda y las bancadas están cada vez más revueltas.

-La relación del Gobierno con las bancadas es compleja, porque incluso hay problemas al interior de cada una de ellas, entonces vamos a tener que hacer un esfuerzo mayor, en el sentido que tendremos que escuchar y dialogar más, respetando la estructura de cada partido.

-Pero admite que la tensión que se genera entre ministros y bancadas debilita la unidad de la Concertación.

-Si las bancadas y los partidos ven a un Gobierno o a sus ministros divididos, eso no ayuda ni a la Concertación, ni a La Moneda y menos a la Presidenta; entonces lo que hay que hacer es que el Gobierno sea el guardia donde se concentre la unidad.

-¿Eso implica tomar decisiones con criterios más políticos que técnicos?

-La experiencia indica que cualquier cosa en sí misma, excluyendo a la otra, termina en una mala política pública. Siempre las decisiones políticas las puedes envolver en papel celofán, pero la decisión es política. Hay cierta tecnocracia que sostiene que éstas son neutras, híbridas, no políticas.

-Pero en el conflicto de los camioneros, en un primer momento primó el criterio técnico y después con el paro se impuso el político.

-Eso fue un debate natural en la negociación con un gremio, pero lo que vimos ahí es que hay que adelantarse al conflicto y no resolver el tema después del conflicto. O sea, es necesario tomar la decisión política antes.

-Usted dijo que en las supuestas irregularidades financieras en el Ministerio del Trabajo y en la DOS, los responsables se deben ir.

-Es que aparentemente hay rendiciones de cuenta no satisfechas, y eso es malo.

-¿Podría pasar con Osvaldo Andrade lo mismo que sucedió con Yasna Provoste?

-Algunos parlamentarios de derecha están construyendo el caminito, diciendo que esto es más grave y que hay responsabilidad política.

-¿La Presidenta sacará al ministro antes?

-No, porque hay un sumario, una instancia parlamentaria que respetar.

-Pero Andrade ha evidenciado que le interesaría un cargo de representación popular.

-Eso es distinto. El que aspira a un cargo de elección popular, según la Constitución, tiene que irse un año antes, así que los que son ministros o subsecretarios hoy y tienen ese interés, tienen que salir en diciembre. LND
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Mario Ossandón Cañas, subsecretario de Previsión Social
“La reforma terminará con la pobreza en la 3ª edad”

La cuenta regresiva está en marcha y a punto de terminar. El próximo 1 de julio se comenzarán a entregar los primeros beneficios de la reforma previsional. Y en el Gobierno se están preparando hace rato para que todo salga tal cual lo tienen programado. De hecho, el subsecretario de Previsión Social, el PPD Mario Ossandón Cañas, lleva meses recorriendo el país para informar a los abuelitos cuáles serán los nuevos beneficios y cómo recibirlos. Todo esto para que el "día uno" de la reforma a las pensiones sea lo más exitoso posible. En todo caso, el subsecretario precisa que en realidad no hay un "día uno": "Hay un mes uno, porque lo que fija la ley es que la reforma se implemente en distintos momentos, y parte con el pilar solidario en julio".

-Entonces, ¿qué es lo que efectivamente pasará desde el 1 de julio?

-Dos cosas importantes. Una, que toda la gente que tenía pensiones asistenciales pasará a recibir pensiones básicas solidarias, tanto de vejez como de invalidez. Ese grupo de gente, que son alrededor de 480 mil personas, desde ese día tendrá una pensión de 60 mil pesos, y ese monto subirá a 75 mil pesos desde julio del próximo año. Eso no se paga todo un día, sino que de acuerdo al calendario de pago de cada pensionado. La otra es que, desde ese día, todos quienes tienen una pensión de su AFP menor de 70 mil pesos, pueden solicitar el aporte previsional solidario.

-A su juicio, ¿qué es lo más significativo de esta primera etapa de la reforma?

-Hay tres cambios fundamentales. Lo primero es que las pensiones asistenciales pasan a ser vitalicias. Lo segundo relevante es que pueden postular varios miembros del hogar, lo que tiene un impacto sobre el ingreso del hogar muy amplio. Hay varios casos en que ambos integrantes del hogar van a poder postular. Y por último, me parece que la gradualidad también es un hecho muy novedoso. En general, todos los beneficios en Chile están concentrados en el 20% más pobre. Y cuando asume la Presidenta Bachelet aumenta esos beneficios y se llega al 40%. Pero éste es el primer beneficio que va a pasar esa línea y vamos a llegar en los próximos años al 60% de la población. Estamos abriendo los beneficios sociales a la clase media con menos recursos, y mucha gente que no nunca tuvo beneficios sociales ahora los va a tener por primera vez.

-¿Qué tan precisa es la Ficha de Protección Social con que están trabajando? Porque puede suceder que mucha gente que no necesite los beneficios los reciba.

-Siempre puede suceder, pero esta ficha es bastante rigurosa, porque mide muchos factores y no sólo ingresos. Además, el autorreporte es verificado. Si una persona dice que no tiene pensión lo corroboramos con el sistema de Mideplan, que está indexado al de pensiones. Por eso no es tan fácil falsificar los datos.

-También puede ocurrir que mucha gente que sí necesite esa pensión quede fuera.

-Eso no va a pasar, porque esa persona podrá pedir la ficha. Todo ciudadano tiene derecho a pedir que lo encuesten. Y si hoy está por sobre el puntaje, con la gradualidad en los próximos años podría quedar dentro.

-¿De qué forma podemos medir los resultados que tendrá el nuevo sistema?

-Mirado desde la pobreza, creo que va a tener un tremendo impacto. Hay que recordar que en el año '90, cerca del 40% de la población estaba en condiciones de pobreza, y hoy esa cifra es de 13%. Y hay un gran grupo que es difícil de manejar, en el sentido de producir cambios sustanciales, que es la tercera edad. Entre 1990 y 2006, el sector en que menos ha disminuido la pobreza es en este grupo. Ahora es que ya no habrá personas de la tercera edad bajo la línea de pobreza, que está en 47 mil pesos per cápita mensuales. Desde ahora, todos ellos tendrán 60 mil pesos garantizados.

-¿Podríamos decir que la reforma terminará con la pobreza en la tercera edad?

-En teoría, en cinco años más se acabará la pobreza de la tercera edad en Chile. Eso está muy cerca de la línea de pobreza en adultos mayores de un país con un Estado de Bienestar. Y a la gente que vive en la calle la vamos a abordar por el lado de la invalidez.

-Pero todo eso es en la teoría, porque en la práctica es muy difícil llegar con los beneficios a los ancianos que viven en la calle.

-Pero no es un problema de dineros, sino de gestión. A partir de ahora esto no depende de los fondos municipales, como era el caso de las pensiones asistenciales, sino que pasa a ser un derecho garantizado. Y a esas personas es cosa de buscarlas. LND

“Insistiremos en la AFP de BancoEstado”–¿Qué va a pasar con la AFP de BancoEstado?

–En agosto se envía el proyecto que crea la AFP estatal. Eso lo están terminando los ministros del Trabajo y Hacienda. El Gobierno tiene ese compromiso y lo vamos a respetar.

–¿Y cuál es la modalidad que tendrá finalmente esa AFP?

–Eso es competencia de los ministros que están a cargo. Pero nuestro compromiso es insistir en la AFP estatal, porque nos interesa la competencia y creemos que uno de los problemas que tiene el sistema es que la industria está demasiado concentrada. Entonces, nosotros creemos que la competencia del BancoEstado será muy buena. Pero además tiene otra ventaja que se analiza poco, que es que BancoEstado tiene 300 mil clientes microempresarios, y ese punto es clave porque es la mayor cantidad de clientes que tiene un banco. De ese total, por lo menos el 90% no tiene previsión. Entonces, para nosotros la red de BancoEstado es fundamental para ingresar más gente al sistema de protección social, y eso hace que no sea sólo importante para la competencia. (LN, 22)
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Óscar Godoy desmenuza acuerdo Gobierno-Piñera: “La necesidad tiene cara de hereje”

Así como en la Concertación hay varios díscolos, en la derecha también hay quienes hacen gala de una "lengua filuda" para analizar los vaivenes de su propio sector. Desde el mundo de las ideas, uno de los más críticos ha sido el académico de la Universidad Católica Óscar Godoy. Y muchas veces esto le ha costado caro, como cuando su nombre fue propuesto como representante de la Alianza para el directorio de TVN y fue rechazado por los propios senadores de la oposición. El hoy panelista de "Estado Nacional" recuerda también una fuerte disputa pública con el senador Juan Antonio Coloma, cuando acusó a la UDI de no ser lo suficientemente democrática. Pero parece que, por ahora, Godoy volvió al carril: celebra tanto la estrategia presidencial de Sebastián Piñera como las elecciones internas en el gremialismo. Pero, pese a lo bien portado, no se resiste de criticar el tipo de liderazgo de Pablo Longueira.

-¿Qué efectos electorales tendrá para Piñera haber sido el interlocutor del Gobierno en el acuerdo que logró el financiamiento del fondo de estabilización de los combustibles?

-El Gobierno, con bastante pragmatismo, privilegió a Piñera, ya que sabe que en el actual escenario político hay que recurrir tanto a los interlocutores oficiales como a los no oficiales. A Bachelet le queda muy poco de mandato y los plazos se acortan, por lo que se deben generar consensos. Por eso no me extrañó esta negociación, aunque se salía del libreto concertacionista de no darle ningún espaci